El Ministerio de Salud Pública de Corrientes puso en marcha un paquete de medidas de emergencia para intentar aliviar la saturación del sistema sanitario estatal, que en la actualidad absorbe cerca del 90% de la demanda médica total de la provincia. La estrategia central combina un histórico acuerdo de articulación público-privada y el fortalecimiento de la atención primaria en los barrios de la capital.

El titular de la cartera sanitaria, Emilio Lanari, detalló que la provincia rubricó convenios con clínicas y sanatorios privados para absorber la demanda de cirugías programadas pendientes en los hospitales públicos. El foco inicial estará puesto en las colecistectomías (operaciones de vesícula), una de las intervenciones con mayor retraso y frecuencia diagnóstica.
“Tenemos programas con clínicas y sanatorios privados para disminuir la carga quirúrgica del sistema público. La Provincia realiza acuerdos para atender a pacientes que no tienen recursos y así descomprimir los hospitales”, especificó el funcionario, aclarando que el beneficio alcanza a pacientes indigentes que ya se encuentran bajo un estricto criterio de evaluación previa.
Red de CAPS con guardia las 24 horas
La segunda línea de acción está destinada a contener de forma directa el incremento estacional de las enfermedades respiratorias y evitar el cuello de botella en las guardias generales de los grandes nosocomios. Para ello, el Gobierno provincial, en una acción coordinada con la Municipalidad de Corrientes, transformará de manera estructural el esquema de los centros barriales.
La capital correntina contará con un total de siete Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) reconvertidos en puntos de referencia de alta disponibilidad. El CAPS del barrio Ponce será el primero en implementar las reformas de infraestructura.
Los centros seleccionados pasarán a ofrecer guardia permanente de 24 horas y se los dotará de equipamiento para realizar internaciones abreviadas de baja complejidad.
Con la habilitación de estos nodos periféricos las autoridades esperan contener los cuadros intermedios y pediátricos en los propios barrios, optimizando la disponibilidad de camas críticas en el sistema de alta complejidad y garantizando una respuesta más ágil para la comunidad.