Claudio «Chiqui» Tapia volvió a su San Juan natal para cumplir con una de sus costumbres más arraigadas. Tras el cierre del Mundial 2026, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se trasladó este domingo hasta el santuario de Vallecito con el objetivo de agradecer ante el altar de la Difunta Correa, honrando el compromiso asumido de manera previa y durante el desarrollo del certamen de selecciones.

La visita ratifica la devoción que el dirigente sanjuanino profesa desde hace años por esta figura del credo popular cuyano. Durante las instancias decisivas de la competencia internacional, Tapia había revelado públicamente que encomendó el camino del equipo nacional a la santa popular —especialmente en la previa del cruce de semifinales ante el seleccionado de Inglaterra— y anticipó que pisaría suelo sanjuanino para cumplir su promesa una vez concluida la participación en el torneo.
Una tradición institucional y personal
El peregrinaje de la máxima autoridad del fútbol argentino al paraje caucetero forma parte de una ritualidad recurrente en su gestión. Tapia ya había acudido al santuario de Vallecito en instancias precedentes clave, como tras la obtención de la Copa América 2021, la Finalissima 2022 y la Copa del Mundo de Qatar 2022, momentos en los que incluso acercó los trofeos oficiales hasta el predio religioso.
El gesto del titular de la AFA se suma al de otros integrantes del entorno de la Selección Argentina que también pasaron por el paraje sanjuanino en días recientes, como el futbolista Thiago Almada, reafirmando el peso simbólico de la Difunta Correa como un punto de convergencia espiritual fuertemente vinculado al presente deportivo del equipo nacional.