Concesión de vías: cómo viene la privatización del Belgrano Cargas

El Gobierno nacional avanza en la etapa final de la privatización de la mayor red ferroviaria del país. Con la publicación de los pliegos este mes, el esquema apuesta por un modelo de "desintegración vertical" que separa la infraestructura del material rodante.

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La privatización de Belgrano Cargas y Logística S.A. ha entrado en su fase resolutiva. Según detalla el artículo de La Nación, la hoja de ruta trazada por el Ministerio de Economía establece que durante este mes de mayo se publicarán los pliegos oficiales de licitación.

A partir de allí, se abrirá una ventana de 90 días para que los interesados presenten sus ofertas técnicas y económicas, con la meta ambiciosa de que para diciembre de 2026 la administración de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza esté completamente en manos de capitales privados.

El modelo elegido por la administración de Javier Milei rompe con la estructura actual al proponer una separación de activos. Por un lado, se realizará un remate público del material rodante (locomotoras y vagones); por el otro, se otorgarán concesiones de obra pública para la gestión y mantenimiento de las vías y talleres.

Un punto neurálgico del plan es el destino de los fondos: el Decreto 282/2026 establece que lo recaudado por la venta de material se asignará íntegramente a un fideicomiso destinado exclusivamente a financiar obras de infraestructura ferroviaria, buscando así inyectar capital en una red que hoy presenta niveles de eficiencia muy por debajo de los estándares globales.

En la puja por quedarse con la operación asoman gigantes del sector. Grupo México, liderado por Germán Larrea, ya ha manifestado su intención de invertir hasta 3.000 millones de dólares en cinco años, condicionando su desembarco a la obtención de la línea Belgrano, considerada el «corazón» del sistema por su volumen de carga.

Compite contra un pool de cerealeras locales —entre ellas Bunge, Cargill y Louis Dreyfus— que buscan asegurar la logística de sus exportaciones. Para hacer más atractivo el negocio, el Gobierno eliminó recientemente los aranceles de importación para material rodante y repuestos, una medida de alivio fiscal que busca reducir el costo de entrada para los inversores internacionales en un proyecto con un horizonte de concesión de hasta 30 años.

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