La desaparición de una cápsula que contenía material radiactivo en un instituto médico de la ciudad de Rosario encendió las alarmas de las autoridades especializadas y motivó a que se activara un protocolo de emergencia a nivel nacional.

El faltante fue detectado durante la tarde del martes en un centro de salud ubicado sobre calle Rioja al 1500, en pleno centro rosarino. Tras constatar la ausencia del elemento, las autoridades del establecimiento realizaron la denuncia correspondiente y notificaron a los organismos competentes.
Cómo era la cápsula desaparecida
Según consta en la presentación realizada ante la Policía, la fuente radiactiva estaba almacenada dentro de un recipiente cilíndrico de plomo de entre dos y tres centímetros de espesor, con dimensiones aproximadas de 12 centímetros de alto por 10 centímetros de diámetro.
El dispositivo contenía cesio-137 con una actividad de 103 milicurios (mCi) y era utilizado para la calibración de equipos de medicina nuclear. De acuerdo con la información aportada por el instituto, la fuente había sido adquirida el 21 de junio de 2007.
La desaparición fue advertida cuando el personal se preparaba para realizar una calibración rutinaria. La cápsula había sido utilizada por última vez el 12 de junio y, posteriormente, había quedado guardada dentro de su contenedor de plomo sobre una mesada del laboratorio.
Los responsables del centro médico indicaron que el recipiente contaba con una pesada tapa de apertura superior, aunque no poseía ningún sistema de cierre con llave.
La investigación y el protocolo de emergencia
El acceso al laboratorio estaba restringido a dos técnicos radiólogos especializados en medicina nuclear, mientras que dos médicos ingresaban únicamente de forma excepcional para tareas administrativas y elaboración de informes.
Según trascendió, quien realizó la denuncia señaló que no podía precisar cuál de los técnicos había utilizado por última vez la fuente radiactiva. No obstante, explicó que cada calibración queda asentada en un libro de actas que posteriormente es auditado por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).
Tras ser notificada del hecho, la ARN activó el protocolo nacional previsto para este tipo de situaciones y comunicó la desaparición a las instituciones y organismos involucrados en la respuesta ante emergencias radiológicas.
Además, el denunciante manifestó desconocer si el establecimiento cuenta con cámaras de seguridad que permitan reconstruir los movimientos realizados en el laboratorio y aportó fotografías de la cápsula desaparecida para facilitar su identificación.
Qué es el cesio-137 y cuáles son los riesgos
El cesio-137 es un isótopo radiactivo ampliamente utilizado en aplicaciones médicas, industriales y científicas. Entre sus usos más habituales se encuentran la radioterapia, la medición de materiales y la calibración de equipos especializados.
Debido a la radiación que emite, este tipo de fuentes requiere estrictas condiciones de almacenamiento y transporte. Por esa razón, suele conservarse dentro de contenedores blindados de plomo u otros materiales diseñados para minimizar la exposición.
Los especialistas señalan que mientras la fuente permanezca encapsulada e intacta dentro de su recipiente protector, el riesgo para la población es bajo. Sin embargo, una manipulación inadecuada, el deterioro del encapsulado o la apertura del dispositivo podrían provocar exposiciones potencialmente peligrosas para la salud.
Búsqueda y monitoreo
Los protocolos internacionales establecen que cualquier pérdida, robo o desaparición de una fuente radiactiva debe ser informada de manera inmediata a las autoridades competentes para activar mecanismos de localización, control y protección.
Por el momento, las autoridades continúan trabajando para determinar las circunstancias de la desaparición y localizar el dispositivo, mientras permanece vigente el protocolo de emergencia radiológica activado tras la denuncia.