La Justicia federal comenzó este martes el peritaje del teléfono celular de Jésica Cirio, una medida considerada clave en la investigación por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero que tiene como principal imputado al ex jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde.
El procedimiento se llevó a cabo luego de que la modelo entregara voluntariamente la clave de acceso al dispositivo, lo que permitió a los especialistas iniciar la extracción forense de toda la información almacenada.
Qué busca la Justicia en el teléfono
El análisis fue ordenado por el juez federal Luis Armella y es realizado por peritos oficiales de la Gendarmería Nacional, con la participación de expertos designados por las partes.

Uno de los principales objetivos es determinar si el dispositivo conserva el video original en el que aparecen fajos de dólares en efectivo dentro de bolsas plásticas y guardados en un vestidor, imágenes que fueron difundidas públicamente y pasaron a integrar la investigación judicial.
Un peritaje integral del contenido
Además del material audiovisual, los especialistas revisarán de manera integral toda la información almacenada en el teléfono.
Entre las tareas previstas se encuentran la extracción de datos de aplicaciones de mensajería, el historial de navegación por internet, las geolocalizaciones, así como el análisis de fotografías, videos y documentos, incluidos aquellos que hayan sido eliminados y que puedan recuperarse mediante técnicas forenses.
Los investigadores buscan establecer si existen elementos que permitan reconstruir posibles maniobras de ocultamiento o aportar nuevas pruebas al expediente.
La medida se suma a los allanamientos
El peritaje del celular se produjo después de los allanamientos e inspecciones oculares realizados en propiedades vinculadas a Cirio e Insaurralde, ubicadas en Las Cañitas y San Vicente.
Esas diligencias tuvieron como objetivo identificar el lugar donde habría sido grabado el video en el que se observa el dinero en efectivo.
La estrategia de la defensa de Insaurralde
En paralelo, la defensa de Martín Insaurralde solicitó a la Justicia la exclusión probatoria de los videos incorporados al expediente.
Los abogados sostienen que las imágenes habrían sido obtenidas mediante un hackeo al teléfono de Jésica Cirio y argumentan que el material no respetó una cadena de custodia formal, por lo que consideran que no debería ser utilizado como prueba en la causa.