El Ministerio Público Fiscal de Río Negro confirmó oficialmente este miércoles que los restos humanos encontrados ayer por la tarde en San Carlos de Bariloche corresponden a Ana Lía Corte, la mujer de 52 años que era intensamente buscada desde el pasado 8 de mayo. Los primeros resultados de la autopsia trajeron certezas sobre el trágico desenlace y descartaron de plano una hipótesis delictiva.

El dictamen del Cuerpo Médico Forense ratificó los indicios que la propia familia de la víctima había adelantado durante la noche del martes, tras ser informados personalmente por la fiscal jefa Betiana Cendón y el equipo judicial.
El resultado de la autopsia: muerte natural
La identificación científica del cuerpo se logró en tiempo récord gracias a una pericia papiloscópica que permitió obtener impresiones dactilares aptas para el cotejo.

De acuerdo con el informe forense preliminar enviado a la Fiscalía, los puntos clave de la autopsia revelaron que, la causa de muerte se debió a un paro cardíaco no traumático y que los restos no presentaban ningún indicio de criminalidad o participación de terceras personas.
Además, los peritos aclararon que las condiciones generales en las que fue localizado el cadáver obedecen estrictamente a la acción post-mortem de animales silvestres presentes en esa zona descampada.
De la zona Oeste al sector Sur: la reconstrucción del caso
Ana Lía Corte había sido vista por última vez el viernes 8 de mayo, cuando se retiró imprevistamente de su vivienda en el barrio Rancho Grande, ubicado a la altura del kilómetro 6 de la Avenida Bustillo (zona oeste de Bariloche).

Durante los primeros días, los rastrillajes se concentraron en las inmediaciones de su hogar y la costa del lago. Sin embargo, un dato clave aportado por las cámaras de seguridad de la empresa de transporte urbano Mi Bus obligó a reorientar por completo la investigación: las imágenes demostraron que la mujer había abordado un colectivo y descendido en la zona de los viejos talleres de la empresa 3 de Mayo, en el sector Sur de la ciudad.
Pese a los intensos operativos terrestres desplegados desde entonces en los barrios del Alto, la búsqueda no arrojó resultados positivos durante 18 días.

Finalmente, ayer martes alrededor de las 18:00 horas, un vecino local produjo el hallazgo de manera casual en un sector con vegetación del barrio Arrayanes, en las cercanías del cementerio municipal. Tras la finalización de los trámites legales y periciales de rigor, la Fiscalía dispuso la entrega del cuerpo a sus familiares directos.

