La investigación por el brutal asesinato y desmembramiento de Agostina Vega, la adolescente de catorce años que permaneció desaparecida durante una semana en Córdoba, ingresó en una fase técnica y pericial decisiva. Tras el hallazgo inicial de partes del cuerpo ocultas bajo tierra en un predio rural de Ampliación Ferreyra, la atención judicial se posó sobre una serie de registros de audio recuperados de las comunicaciones del entorno del único detenido, Claudio Gabriel Barrelier. En uno de los fragmentos más comprometedores, el acusado de treinta y tres años manifiesta de manera explícita su temor ante la contundencia de las pruebas que comenzaban a cercarlo, utilizando la frase que denota la consciencia de su compleja situación procesal frente a los rastreos de telefonía y los registros fílmicos que terminaron por desmoronar su coartada inicial. Los investigadores interpretan este material como un indicio clave de que el sospechoso comprendía el nivel de exposición en el que se encontraba tras haber intentado dilatar las pesquisas mediante declaraciones contradictorias y datos falsos aportados durante las primeras horas de la búsqueda.

En el plano operativo, los especialistas de las fuerzas de seguridad y los gabinetes forenses mantienen desplegado un exhaustivo cordón de rastrillaje en el extenso descampado del sur de la capital provincial. Debido a las condiciones en las que fue ocultada la víctima, las tareas se concentran en un minucioso relevamiento del suelo ayudado por canes adiestrados y excavaciones focalizadas, con el objetivo prioritario de recuperar de forma íntegra los restos de la menor para concluir las pericias de autopsia que determinen con exactitud la mecánica de la muerte. Paralelamente, el cuadro institucional sumó tensión debido al estado de salud mental de Barrelier, quien debió ser trasladado de urgencia e internado bajo un estricto protocolo preventivo de resguardo en el hospital del complejo penitenciario de Bouwer tras detectarse manifestaciones autolesivas en su celda. Mientras la fiscalía liderada por Raúl Garzón acumula elementos para reconstruir minuciosamente el recorrido del automóvil utilizado para el traslado del cuerpo desde el departamento de barrio Cofico, el avance de las pericias tecnológicas sobre las líneas celulares promete esclarecer si existieron maniobras de encubrimiento o colaboración de terceros en las horas posteriores al crimen.

