El pitazo final en el MetLife Stadium de Nueva Jersey consumó el 1-0 con el que España conquistó la segunda Copa del Mundo de su historia, pero también dejó una de las postales más profundas del torneo. Mientras las transmisiones enfocaban el desahogo ibérico tras el agónico gol de Ferran Torres en la prórroga, a pocos metros de la línea de cal dos hombres se fundían en un abrazo que resumió la dimensión humana del fútbol.

Luis de la Fuente, ya consagrado como el arquitecto del segundo título mundial de la Selección de España, buscó directamente a Lionel Scaloni para intentar consolarlo en su momento más amargo. El técnico riojano rompió el protocolo de los festejos para dejarle al oído una confesión tan franca como paternal:
«Leo, tú eres más joven que yo y a mí me queda menos fútbol que a ti. Hoy creo que nos lo merecíamos nosotros.»
El gesto no fue casual ni fingido para las cámaras. Entre ambos estrategas existe un vínculo que se remonta a la etapa formativa de Scaloni, cuando completó su curso de entrenador en la Real Federación Española de Fútbol tras retirarse como futbolista en el Mallorca. Desde aquel entonces, pasando por congresos de entrenadores e intercambios cuando el santafesino dirigía a las juveniles argentinas, la comunicación entre ambos fue fluida. De la Fuente reconoció en más de una ocasión el valor de las charlas mantenidas con Scaloni, quien le trasladó sus vivencias sobre la exigencia de administrar la presión mediática y el vestuario de una potencia futbolística.
La definición del torneo expuso el desgaste físico y mental con el que la Selección Argentina llegó a la cita decisiva. Tras sostener el partido durante largos pasajes gracias a las intervenciones de Emiliano Martínez, el combinado nacional terminó cediendo ante el ritmo y la regularidad del conjunto español. La derrota impidió que la Argentina lograra el bicampeonato consecutivo —una proeza histórica que en el fútbol moderno solo consiguieron la Italia de 1934 y 1938 y el Brasil de 1958 y 1962, según los registros históricos de la FIFA—, marcando además un doloroso cierre entre lágrimas para Lionel Messi en su despedida de las Copas del Mundo.

Pese al golpe, el ciclo de Scaloni mantiene un lugar privilegiado en los libros de historia deportiva. Bajo su conducción, la Argentina conquistó las Copas América de 2021 y 2024, la Finalissima 2022 y el Mundial de Qatar 2022, devolviendo al país a dos finales del mundo consecutivas tres décadas después de lo hecho en 1986 y 1990.
Fue precisamente ese legado el que De la Fuente buscó reivindicar en medio del dolor del vencido. Frente a las cámaras y en la intimidad de la pista, el técnico español recordó que la juventud y el camino recorrido por Scaloni prometen más capítulos en la elite, reconociendo que el valor de los grandes campeones se mide también por la dignidad con la que habitan la derrota.

