El plan de desinversión de activos no estratégicos de YPF ingresó en su fase más crítica con la recepción de cinco propuestas formales para traspasar el 70% de Metrogas. En este escenario de reconfiguración del mercado del gas, el holding encabezado por José Luis Manzano, a través de Andina PLC e Integra Capital, emerge como el actor con mayor peso estratégico para quedarse con la mayor distribuidora del país, en una operación coordinada por el banco Citi y valuada en torno a los USD 560 millones.

La ambición del exministro del Interior por Metrogas no es reciente ni fortuita. Como antecedente directo, Manzano ya controla un 9,23% del paquete accionario de la distribuidora mediante Integra Gas Distribution. Su eventual triunfo en esta compulsa no solo le permitiría tomar el control operativo de la firma que atiende a más de 2,5 millones de clientes en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, sino también consolidar un imponente entramado de servicios públicos de red. Cabe recordar que el empresario mendocino, junto a sus socios Daniel Vila y Mauricio Filiberti, ya maneja la principal distribuidora eléctrica de la Argentina, Edenor, además de contar con activos en generación y exploración hidrocarburífera a través de Phoenix Global Resources, según registros bursátiles y empresariales consignados por portales especializados como iProfesional y EconoJournal.
La pulseada por el activo de la petrolera estatal incluye competidores de peso dentro del sector y sorpresas del ámbito corporativo. Entre los contendientes figuran Central Puerto, aliada con Ecogas; el grupo energético MSU Energy, conducido por Manuel Santos Uribelarrea; el fondo Sophia Capital en alianza con Tecpetrol (brazo petrolero del Grupo Techint) y Litoral Gas; y la inusual incursión del Grupo Pierri, propietario de Telecentro y Canal 26, sin trayectoria previa en el rubro gasífero y al igual que Manzano, ex menemista. Alberto Pierri fue presidente de la Cámara de Diputados durante el gobierno de Carlos Menem.

El dictamen final de YPF no dependerá únicamente de la cotización económica presentada, sino del respaldo financiero, la solvencia patrimonial y la capacidad técnica que acrediten los oferentes. Sin embargo, sobre la operación se posa un factor regulatorio determinante: la concreción formal de la transacción queda sujeta a que el Gobierno confirme la prórroga de la licencia de distribución por 20 años adicionales, dado que la concesión actual vence a fines de 2027.
Con las ofertas vinculantes sobre la mesa y las evaluaciones de riesgo en marcha, el desenlace de la venta se perfilará hacia mediados de agosto de 2026. Si las proyecciones se confirman, Manzano podría sumar el capítulo más relevante a su expansión energética, transformando su participación minoritaria en el dominio total de la principal arteria de gas del área metropolitana.

