El bolsillo de las familias formoseñas sumó una nueva y pesada complicación. A partir de este miércoles, la garrafa de gas de 10 kilos que comercializa la empresa estatal REFSA (Recursos Energéticos Formosa S.A.) actualizó su tarifario de referencia y pasó a costar 31.000 pesos, lo que representa un incremento directo de 3.000 pesos respecto del valor que estaba vigente hasta comienzos de esta semana.
La modificación se oficializó en las pizarras de la planta de distribución central de la firma, ubicada sobre la avenida Néstor Kirchner al 2400. Sin embargo, las autoridades del sector ya advirtieron que este monto solo corre para la compra directa en boca de expendio oficial: en los almacenes, kioscos, despensas y distribuidores tercerizados que abastecen a las diferentes barriadas de la capital, el precio final al público puede terminar siendo considerablemente más elevado por el flete y el margen de ganancia comercial.

Dos aumentos en un mes y un salto anual del 93%
Lo que más alarma a los usuarios y consumidores residenciales es la velocidad con la que se están aplicando los retoques, ya que el gas envasado trepó dos veces en un lapso menor a los treinta días en un contexto de alta vulnerabilidad social:
| Período de Referencia | Precio de la Garrafa de 10 kg | Variación / Estado |
| Durante casi todo 2025 | $16.000 | Valor de referencia estable |
| 6 de Mayo de 2026 | $28.000 | Saltó desde los $25.000 |
| Miércoles 3 de Junio de 2026 | $31.000 | Tarifa oficial actual |
La aceleración es notoria si se traza la perspectiva anual. Los vecinos que hoy deben desembolsar 31.000 pesos para abastecer sus cocinas están pagando 15.000 pesos más (un incremento del 93,7%) en comparación con el costo promedio que afrontaban durante los meses del año pasado por exactamente el mismo producto.
La dependencia total del gas envasado
Esta medida impacta de lleno en la estructura de gastos fijos de miles de hogares formoseños debido a una falencia de infraestructura estructural. Al no contar la ciudad con una red domiciliaria extendida de gas natural por cañería, la inmensa mayoría de la población —sin distinción de escala social— depende de forma exclusiva de los tubos y garrafas para cocinar, calentar agua y cubrir las necesidades biológicas básicas del invierno, transformando este insumo en un artículo de primera necesidad no sustituible.

Entidades de defensa del consumidor locales recomendaron a los vecinos caminar y comparar los valores en los comercios de cercanía, ya que, ante la falta de controles estrictos de precios máximos, en los barrios más alejados de la planta de la avenida Kirchner ya se registran pedidos de hasta 35.000 y 38.000 pesos por el recambio de la garrafa de 10 kilos.

