En las plazas de negociación, el barril de crudo Brent —extraído del Mar del Norte y utilizado como parámetro de referencia para Europa y el mercado energético argentino— registró un alza diaria del 6,19%, posicionándose en los US$ 99,93. En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI), referente del mercado estadounidense, avanzó con fuerza hasta superar la barrera de los US$ 90 por barril, consolidando una tendencia alcista que acumula varios días consecutivos. Todo esto por la escalada del conflicto bélico que no termina entre Estados Unidos e Irán.

Sabemos que el impacto del precio del petróleo, cuando es trasladado a los combustibles hace que la mayoría de los precios de los diferentes productos que se consumen se elevan, y por lo tanto la población pierde poder adquisitivo. Es por esto que se alerta sobre los riesgos de inflación.
La raíz de esta sacudida financiera radica en la creciente vulnerabilidad de los pasos marítimos estratégicos para el comercio energético. El estrecho de Ormuz, una angosta franja por la que circula cerca del 20% del crudo global, volvió a ser el centro de máxima tensión tras un despliegue intensificado de controles por parte de las fuerzas iraníes. A este escenario se le suma la reactivación de incursiones y bloqueos por parte de los rebeldes hutíes de Yemen sobre embarcaciones en el estrecho de Bab el-Mandeb, amenazando el flujo de hidrocarburos que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, arteria por la que transita aproximadamente el 12% del comercio marítimo internacional (fuente: U.S. Energy Information Administration y reportes de la agencia Reuters).

El impacto de este fenómeno trasciende el sector energético. De sostenerse estos niveles por encima de la barrera psicológica de los US$ 100, la economía mundial se enfrenta al riesgo inminente de un encarecimiento en las cadenas de transporte y producción. Esta situación complica de forma directa los planes de la Reserva Federal de Estados Unidos y del Banco Central Europeo de continuar reduciendo sus tasas de interés, reinstalando el fantasma de la estanflación a escala global.

