El avance tecnológico se convirtió en la llave con la que la Justicia Federal pretende desentrañar el entramado del escándalo que involucra al exjefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, y a su exesposa, la conductora Jésica Cirio. En las últimas horas, peritos informáticos lograron sortear las barreras de seguridad y desbloquearon con éxito el teléfono celular de la modelo. La medida, dictada en el marco de la megacausa por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos, marca el inicio de una exhaustiva auditoría sobre el almacenamiento y las comunicaciones de la imputada, con un foco de atención excluyente: el archivo original del video que reactivó con fuerza el expediente.

El análisis de la información contenida en el dispositivo móvil quedó bajo la órbita de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP). El organismo técnico no solo tiene la misión de rastrear si el teléfono conserva los metadatos de la filmación donde se exhiben bolsas herméticas atiborradas de fajos de dólares, sino que además deberá examinar la autenticidad del material para descartar cualquier tipo de manipulación digital. Los investigadores judiciales consideran prioritario precisar la fecha exacta en la que se registró el video y determinar el volumen nominal del dinero que permanecía oculto entre prendas masculinas.
En simultáneo al peritaje informático, el juez federal Luis Armella aceleró las medidas de campo destinadas a resolver la geolocalización de la misteriosa habitación. Para ello, ordenó inspecciones oculares exhaustivas con planimetría, fotografías y filmaciones en las dos locaciones bajo sospecha: la residencia familiar que la expareja compartía en el country Fincas de San Vicente y el actual departamento de la conductora de televisión, emplazado en el exclusivo barrio porteño de Las Cañitas. La meta de los especialistas es contrastar las dimensiones, texturas y terminaciones arquitectónicas de ambos inmuebles con el mobiliario que se visualiza en la grabación filtrada.
Aunque los informes técnicos definitivos demandarán varias jornadas de análisis forense, los primeros adelantos verbales provistos por los peritos al juzgado introdujeron un dato sugerente. Tras recorrer las instalaciones del departamento de Cirio en Las Cañitas, los técnicos anticiparon que el vestidor de dicha propiedad exhibe notables discrepancias estéticas y estructurales respecto de las imágenes bajo investigación. Con la hipótesis de la propiedad porteña perdiendo fuerza preliminar, las miradas de la Fiscalía vuelven a posarse sobre la mansión de San Vicente, bajo la sospecha latente de que la escena del dinero pudo haber sido modificada ediliciamente de forma posterior para entorpecer el avance de la causa.