La Organización de las Naciones Unidas (ONU) anunció el envío de 10.000 bolsas de asistencia forense a Venezuela para hacer frente a la catástrofe provocada por los recientes sismos.
El último reporte oficial registra 1.719 fallecidos, la magnitud de la destrucción edilicia anticipa un panorama mucho más trágico.
Desde el organismo aclararon que el volumen del cargamento responde a una medida de previsión técnica coordinada con el gobierno local y que se mantiene la esperanza de que el número final de víctimas fatales no alcance dicha cifra, mientras los rescatistas agotan los esfuerzos en las áreas colapsadas.
El coordinador de la ONU en territorio venezolano, Gianluca Rampolla Del Tindaro, confirmó que la provisión de este material forma parte de los protocolos de asistencia humanitaria ante emergencias de gran escala.
El funcionario detalló que el impacto de los terremotos provocó daños severos o el derrumbe total en aproximadamente 2.500 estructuras, un nivel de destrucción que fundamenta el aprovisionamiento logístico ante la posibilidad de un incremento sustancial en el conteo de fallecidos.

Países de todo el mundo envían ayuda a Venezuela
La ONU ratificó que un total de 27 naciones ya movilizaron más de 40 equipos internacionales de búsqueda y rescate en las regiones más golpeadas.
El despliegue incluye a más de 2.000 especialistas en emergencias y alrededor de 160 perros adiestrados en la localización de personas sepultadas, cuyos esfuerzos conjuntos permitieron extraer con vida a numerosos ciudadanos atrapados entre los bloques de hormigón durante las últimas horas.
A pesar de los rescates exitosos, el escenario temporal juega en contra de los equipos en el terreno. Las proyecciones de las agencias internacionales estiman que cerca de 50.000 personas continúan con paradero desconocido, un indicador que profundiza la gravedad de la crisis a medida que se cumplen los plazos críticos de supervivencia.
Aun así, las cuadrillas mantienen guardias operativas ininterrumpidas las 24 horas con el soporte técnico de decenas de países.
Hasta el momento, el balance oficial provisto por las autoridades venezolanas registra 1.719 víctimas fatales y más de 5.000 heridos, sumado a una parálisis habitacional y de infraestructura que consolidó una de las mayores crisis humanitarias de la región en los últimos años.

