El ministro de Salud Pública de Corrientes, Emilio Lanari, encendió las luces de alarma tras su participación en la última asamblea del Consejo Federal de Salud (Cofesa) en Buenos Aires. Si bien las autoridades del Gobierno nacional garantizaron sobre el papel la continuidad en el envío de vacunas y medicamentos oncológicos, el funcionario provincial advirtió que Corrientes ya sufre demoras y faltantes críticos, por lo que deberá salir a comprar insumos con recursos propios.

El encuentro, que reunió a los titulares de las carteras sanitarias de todas las provincias, estuvo marcado por una extensa y tensa discusión respecto al impacto que los recortes presupuestarios nacionales están provocando en el sistema de salud del interior del país y las crecientes dificultades para sostener prestaciones básicas.
Garantías a medias y baches en la entrega
Lanari explicó que, si bien el compromiso de Nación sobre el universo oncológico fue ratificado, en la práctica la realidad de los depósitos provinciales es diferente. Existen trabas burocráticas y retrasos en las entregas que afectan de forma directa a otros programas sanitarios nacionales y a dosis del calendario obligatorio de vacunación.

«La Provincia está saliendo a comprar medicamentos con fondos propios», disparó de forma tajante el ministro correntino, justificando la ingeniería financiera de emergencia para evitar complicaciones y asegurar que ningún paciente de alta complejidad quede a la deriva.
Junio en la mira: vacunas insuficientes
Respecto a la cobertura inmunológica, el titular de la cartera sanitaria destacó que Corrientes logró elevar de forma sostenida sus índices de vacunación en el inicio del año. Sin embargo, lanzó una advertencia de cara al invierno: las dosis prometidas por Nación para el mes de junio resultarán totalmente insuficientes frente a la curva de demanda proyectada.

Ante este cuello de botella estacional, Lanari adelantó que la administración provincial reforzará el abastecimiento por vía directa, enfocando gran parte de los recursos en los sectores más vulnerables de la población, incluidos los afiliados de la obra social PAMI que dependen del soporte de los centros de salud locales.

