El presidente Javier Milei sorprendió al sector agropecuario al anunciar una reducción en los derechos de exportación para el trigo, la cebada y la soja durante un acto en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Si bien las principales cámaras granarias e industriales recibieron la medida como una señal política positiva para reactivar la inversión y mejorar la competitividad de la próxima campaña, la dirigencia agropecuaria mantiene firme su reclamo histórico de eliminación total de los gravámenes.

Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina, reconoció el impacto favorable en las expectativas pero advirtió que la ecuación financiera de los productores sigue siendo extremadamente ajustada debido al constante incremento en los costos de los insumos y el transporte.

El anuncio oficial coincidió con la confirmación de una cosecha récord para el ciclo 2025/2026, que alcanzó el máximo histórico de 163,2 millones de toneladas, traccionada por rendimientos excepcionales en maíz y soja. A pesar de este escenario de abundancia productiva, el malestar por la infraestructura deficiente y el elevado costo argentino moderó el entusiasmo inicial, dejando en claro que para los productores el único destino aceptable a largo plazo es un esquema de retenciones cero.

