La provincia de Córdoba se encuentra en estado de alerta tras confirmarse la desaparición de Luciana Aylén Barrios Alarcón, una adolescente de 15 años de quien no se tiene rastro desde el lunes al mediodía, cuando finalizó su jornada escolar. La denuncia, radicada de manera inmediata por su madre pocas horas después de perder contacto, activó un comité de crisis y un procedimiento de rastrillaje de gran magnitud en el norte cordobés.
La menor fue vista por última vez alrededor de las 12:00 del lunes a la salida del Colegio Presbítero José Bonoris, ubicado en la localidad de Colonia Caroya. Al momento de su desaparición, Luciana vestía un pantalón de jean azul, un buzo azul marino y zapatillas de color blanco y verde. Según la descripción oficial difundida por los investigadores para facilitar su reconocimiento público, la joven mide aproximadamente 1,60 metros de estatura, es de contextura delgada, tiene tez trigueña y cabello negro.

La causa judicial quedó en manos del fiscal de Instrucción de Jesús María, Guillermo Marcelo Monti, quien ordenó el despliegue inmediato de las fuerzas de seguridad. El operativo en el terreno involucra a más de 200 efectivos pertenecientes a divisiones especializadas como el Departamento Unidades de Alto Riesgo (DUAR), la división de canes, equipos de bomberos y el uso de drones y helicópteros para cubrir tanto la zona urbana como el sector rural. Las tareas de coordinación son supervisadas en el lugar por el propio ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, quien en conferencia de prensa confirmó que la última señal del teléfono celular de la adolescente se registró el lunes por la tarde, aunque evitó brindar mayores detalles tecnológicos para resguardar el éxito de la investigación.
Debido a la gravedad de las primeras horas de búsqueda, la provincia notificó la situación al Sistema Federal de Búsqueda de Personas (SIFEBU), dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación, lo que permitió activar las alertas de paradero en las distintas jurisdicciones del país. Las autoridades judiciales y policiales solicitaron la colaboración activa de la comunidad y recordaron que cualquier dato puede ser aportado de manera telefónica a las líneas directas de la Fiscalía de Instrucción de Jesús María —(03525) 421639, 421909 y 424339— o bien llamando de forma gratuita al servicio de emergencias 911.

