Un agente de la Policía de Misiones fue detenido y separado de manera fulminante de la fuerza provincial en las últimas horas, luego de quedar implicado en una investigación penal por el robo y uso fraudulento de una tarjeta de crédito. La particularidad del caso radica en que el plástico pertenecía a un hombre de 45 años que había estado alojado por una causa contravencional en la Comisaría Decimonovena de Posadas, lugar donde el efectivo prestaba servicios.

El hecho comenzó a salir a la luz el pasado domingo 31 de mayo, cuando el damnificado recuperó su libertad y comenzó a revisar el inventario de las pertenencias que había dejado bajo custodia policial en la guardia. En ese instante, detectó el faltante de una de sus tarjetas bancarias de compra, la cual debía haber permanecido bajo estricto resguardo dentro de los sobres de depósito oficiales. Tras radicar la denuncia formal, la Jefatura policial dio intervención inmediata a la Justicia de Instrucción en turno.
La ruta del fraude: cómo cayó el efectivo
La Dirección de Asuntos Internos, en colaboración con investigadores policiales de calle, logró desentramar la maniobra delictiva de forma veloz siguiendo un rastro tecnológico y digital infalible:
1.Rastreo del movimiento bancario: los peritos reconstruyeron de forma digital los consumos realizados con la tarjeta denunciada, cruzando datos con las entidades financieras para delimitar una franja horaria exacta y los locales comerciales donde se pasaron los cupones.
2.Análisis de cámaras de seguridad: con las direcciones de las tiendas confirmadas, los investigadores relevaron los registros de las cámaras de videovigilancia internas y los domos de seguridad de la vía pública en los horarios de las transacciones.
3.Identificación del sospechoso: al revisar las filmaciones de los comercios involucrados, la sorpresa fue total: las imágenes captaron de forma nítida realizando las compras al uniformado que se desempeñaba como «llavero» de la comisaría, el encargado directo de cuidar a los internos y sus billeteras.
Separación y expediente administrativo
A raíz de la contundencia de las pruebas fílmicas y los tickets de compra recolectados, el magistrado que interviene en la causa dictó la inmediata orden de detención del agente de seguridad, quien quedó alojado en una celda a disposición judicial.

En paralelo al expediente penal por el delito de estafa y hurto, la Jefatura de la Policía de Misiones activó un sumario interno y dispuso la separación preventiva del cargo del implicado. Desde la cúpula policial remarcaron que se avanzará hasta las últimas consecuencias administrativas para exonerar formalmente al efectivo si se ratifica su responsabilidad en el hecho.

