El MetLife Stadium de Nueva Jersey todavía tiene los ecos de una final de 120 minutos que dejó a la Selección Argentina en las puertas del bicampeonato. La derrota por 1 a 0 ante España, con aquel gol agónico de Ferran Torres en el segundo tiempo suplementario, no solo marcó el cierre de una Copa del Mundo extenuante, sino que activó de inmediato una logística de dispersión que expone el desgaste y el cambio de ciclo del plantel.

La noticia principal en las primeras horas del lunes pasó por las ausencias en el chárter oficial. Lionel Messi no forma parte de la delegación que vuela hacia Buenos Aires. El capitán, acompañado por Rodrigo De Paul, se trasladó directamente desde Nueva York hacia Miami. Para el diez, la prioridad inmediata es el descanso y la posterior reincorporación a la franquicia de la Major League Soccer (MLS), donde el Inter Miami ya retomó la competencia local y espera contar con sus figuras para el compromiso de este miércoles ante Chicago Fire.
Esta decisión no es aislada. El éxodo post-Mundial incluye a una lista importante de futbolistas que, por compromisos con sus clubes europeos o por el inicio de sus licencias, volaron desde Estados Unidos hacia otros destinos. Nombres como Gerónimo Rulli, Nicolás Paz, Marcos Senesi, Facundo Medina, Valentín Barco, Nicolás González, José Manuel López y Juan Musso tampoco tocarán suelo argentino en esta oportunidad.
El grupo que efectivamente aterriza en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza está compuesto por el cuerpo técnico y una columna vertebral de quince futbolistas, entre los que destacan Emiliano Martínez, Julián Álvarez, Cristian Romero, Lautaro Martínez y el capitán interino en el tramo final del torneo, Nicolás Otamendi.

Sin embargo, el clima del regreso está lejos de la euforia de otras épocas. Más allá del dolor por jugar gran parte del suplementario con diez hombres debido a la expulsión de Enzo Fernández, el verdadero cimbronazo lo dio Lionel Scaloni en la sala de conferencias de Nueva York. Con la honestidad brutal que lo caracteriza, el director técnico dejó en el aire su continuidad al frente del equipo, argumentando el desgaste que implica mantener la vara en lo más alto del fútbol global. No es la primera vez que el estratega de Pujato expone la necesidad de frenar y evaluar su energía, un fantasma que ya había sobrevolado la interna de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) a finales de 2023 tras el histórico triunfo en el Maracaná por Eliminatorias.
En el plano local, la gestión del regreso estuvo marcada por las idas y vueltas políticas. El presidente Javier Milei sugirió inicialmente la posibilidad de decretar un feriado nacional para facilitar las movilizaciones populares, pero la Casa Rosada dio marcha atrás pocas horas después. La postura oficial decantó en un recibimiento estrictamente protocolar y de carácter institucional en la pista de Ezeiza, coordinado con Granaderos y la Fanfarria Alto Perú, pero sin la participación de funcionarios del Poder Ejecutivo.
Tras cumplir con los honores de Estado en la terminal aérea, los futbolistas y el cuerpo técnico se dirigirán al predio que la AFA posee en la localidad bonaerense, el cual funciona como búnker definitivo antes de que cada integrante inicie sus respectivas licencias individuales. Termina un proceso extenuante en Norteamérica; se abre una etapa de balances profundos para el fútbol argentino.

