El panorama macroeconómico argentino arrojó señales de alivio tras meses de marcada contracción. De acuerdo con los datos oficiales procesados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) registró en marzo una sólida expansión del 5,5% en términos desestacionalizados con respecto al mes anterior. Este fuerte repunte mensual representa el quiebre de una tendencia recesiva que se había profundizado a comienzos del año y enciende las expectativas del sector privado respecto a un posible cambio de tendencia o una eventual salida en forma de «V» para el aparato productivo nacional como vaticinaba el presidente Javier Milei. Los analistas técnicos asocian esta vigorosa reacción a la normalización de los flujos de comercio exterior, la desaceleración inflacionaria de los últimos meses y la paulatina recomposición de las cadenas de valor que operaban con stock crítico.

El motor detrás de esta fuerte recuperación sectorial estuvo concentrado en los rubros con perfil exportador y menor dependencia de la demanda doméstica. La reactivación de la producción agropecuaria, tras superar definitivamente los efectos de las pasadas sequías, aportó el mayor dinamismo a la medición del INDEC, secundada por el sólido desempeño de la explotación minera y el avance sostenido de los proyectos energéticos no convencionales en la cuenca neuquina. De igual manera, el sector de servicios vinculados a la exportación de conocimiento y la logística portuaria mostraron variaciones positivas significativas que apuntalaron el número final de marzo, compensando la debilidad estructural que todavía exhiben los componentes tradicionales de la demanda interna.

A pesar de la contundencia del indicador mensual, la comparación interanual continúa reflejando la profundidad de la crisis de los meses previos, con una contracción residual frente a marzo del año pasado. Los sectores más sensibles al poder adquisitivo del salario, tales como el comercio minorista, la actividad textil y la industria de la construcción, operan todavía en terreno negativo en la medición interanual, evidenciando que el proceso de reactivación es marcadamente heterogéneo y avanza a dos velocidades bien diferenciadas. No obstante, las consultoras económicas privadas coinciden en que el dato de marzo valida el piso de la recesión e introduce una base estadística más favorable para proyectar la recaudación fiscal y el nivel de empleo hacia el segundo semestre del año.

