Una investigación periodística sustentada en registros del Banco Central de la República Argentina y documentación bancaria reservada puso al descubierto una marcada asimetría entre los ingresos formales percibidos por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el volumen de gastos canalizado a través de los plásticos de crédito de su núcleo familiar. De acuerdo con las constancias de las entidades financieras, el funcionario y su cónyuge, Bettina Angeletti, consolidaron erogaciones por más de ochenta y cinco millones de pesos únicamente a lo largo del período correspondiente al año anterior. La cifra arroja una erogación media mensual superior a los siete millones de pesos, un indicador que duplicaba de forma sistemática la remuneración bruta que el entonces vocero presidencial percibía en el ámbito de la administración pública nacional.

La trazabilidad de los pagos revela que la totalidad de los saldos acumulados en las tarjetas pertenecientes a las firmas Visa, Mastercard y American Express fue cancelada de manera regular mediante la modalidad de débito automático en pesos, lo que mantuvo al matrimonio bajo la calificación de cumplimiento normal ante el sistema crediticio. Las mayores inconsistencias bajo análisis judicial radican en que, mientras el haber del funcionario permanecía congelado en tres millones y medio de pesos y su esposa se encontraba inscripta ante las autoridades impositivas bajo el régimen simplificado para pequeños contribuyentes, los débitos en las cuentas bancarias comunes alcanzaron picos de casi diez millones de pesos en meses puntuales. Asimismo, las fuentes vinculadas a la pesquisa patrimonial indicaron que la naturaleza de los gastos experimentó una mutación sustancial desde el acceso del Jefe de Gabinete de Javier Milei a la Casa Rosada, incorporando consumos en moneda extranjera y el pago de expensas de un barrio privado que no se condicen con el perfil transaccional histórico de la pareja.
El proceso judicial por presunto enriquecimiento ilícito enfoca su estrategia en determinar el origen de los fondos líquidos que ingresaron a las cuentas corrientes del matrimonio para posibilitar dicha capacidad de cancelación. Los peritos de la causa contrastan este flujo diario de pesos con una serie de transacciones paralelas que la pareja habría llevado a cabo mediante la utilización de divisas estadounidenses en efectivo, entre las que se destacan la reserva de bienes inmuebles, la ejecución de refacciones estructurales en su vivienda de un country y la contratación de paquetes turísticos internacionales con destino a plazas como Nueva York y Aruba. Aunque el estatus fiscal de Angeletti fue modificado hacia el cierre del año pasado para pasar a revistar como contribuyente del régimen general en el Impuesto a las Ganancias y el Impuesto al Valor Agregado, el desfasaje temporal respecto de las erogaciones previas constituye el eje central de los requerimientos de información emitidos por los tribunales federales tras el levantamiento del secreto fiscal y bancario.

La difusión de los pormenores contables coincide con una reconfiguración de las funciones de Adorni en la estructura del Poder Ejecutivo, donde su posterior designación como jefe de Gabinete de Ministros y su incorporación al directorio de la petrolera estatal YPF implicaron un incremento nominal en sus haberes del sector público. No obstante, las autoridades judiciales concentran los peritajes en la evolución patrimonial global acumulada desde diciembre de dos mil veintitrés, evaluando compromisos de pago futuros y contratos de mutuo privados que comprometen cifras en dólares significativamente superiores a las declaraciones juradas presentadas por el funcionario ante los organismos de control ético.

