La situación judicial de Manuel Adorni se complica tras el hallazgo de nuevos movimientos que no coinciden con sus declaraciones públicas sobre su ritmo de vida y gastos. La Justicia confirmó dos «viajes relámpago» a Gualeguaychú realizados entre finales de 2024 y 2025, donde el funcionario se alojó en un exclusivo hotel de campo bajo un estricto pedido de reserva.

Lo que llamó la atención de los investigadores es que la estadía, que incluyó dos habitaciones dobles por un valor superior a los 2,3 millones de pesos, fue cancelada íntegramente en efectivo, una modalidad que se repite en otros destinos bajo la lupa. Estos nuevos datos alimentan la causa por presunto enriquecimiento ilícito que lleva adelante el fiscal Gerardo Pollicita, quien busca determinar si el incremento patrimonial del jefe de Gabinete está justificado.

La investigación ya ha recolectado pruebas sobre vacaciones de lujo en el hotel Llao Llao de Bariloche, vuelos privados a Punta del Este y una estadía de doce días en el Caribe, con gastos que ascienden a miles de dólares y millones de pesos pagados fuera del sistema bancario. Ante estos hallazgos, la fiscalía ha solicitado informes a entidades bancarias y agencias de viaje para cruzar datos sobre las cuentas de Adorni y su mujer, Bettina Angeletti.

Mientras el funcionario intenta mantener sus gastos bajo la esfera de la «vida privada», la acumulación de evidencias sobre sus consumos de alto nivel pone en jaque la narrativa oficial de austeridad. La Justicia también puso el foco en el regreso de un viaje oficial a Nueva York, donde mientras el traslado de Adorni fue cubierto por el Estado, su esposa pagó un pasaje de regreso por más de 5.000 dólares. Con nuevas medidas de prueba en marcha, incluyendo el rastreo de cuentas de activos virtuales, la causa entra en una etapa de definiciones sobre la consistencia entre los ingresos públicos del funcionario y su ostensible nivel de vida.

Mientras tanto, el presidente Javier Milei lo sostiene. De alguna manera, a esa actitud se sumó el gobernador Alfredo Cornejo de Mendoza, quien recibió al Jefe de Gabinete para inaugurar un parque solar ubicado en su provincia. El mendocino, usó un acto público para tratar de «lavar» la imagen de Adorni.

