Un grave episodio de violencia institucional y vulneración a la libertad de prensa sacudió a la localidad chaqueña de Margarita Belén. El periodista Fernando Ojeda, del medio TV Local, fue detenido de manera arbitraria y permaneció incomunicado durante siete horas tras intentar realizar una consulta al gobernador Leandro Zdero durante una visita oficial al Club San Martín.
El incidente: de la pregunta a la detención
El conflicto se desencadenó cuando Ojeda se acercó al mandatario provincial para consultarle por los problemas en el suministro de agua potable que afectan a la zona. Según registros fílmicos, el gobernador evitó responder la pregunta, calificó al trabajador de prensa como «militante kirchnerista» y continuó su recorrido. Minutos después, efectivos de la Policía del Chaco interceptaron al joven y procedieron a su aprehensión.

Versiones contradictorias de la Policía
La Policía del Chaco emitió un comunicado oficial en el que justificó el arresto del comunicador asegurando que intentó «violar el perímetro de seguridad del gobernador y luego pretendió darse a la fuga”. La causa fue encuadrada bajo el artículo 60 del Código de Faltas provincial, es decir, bajo la figura de «promover el desorden».
Sin embargo, el jefe de la fuerza, Fernando Romero, brindó una versión distinta en declaraciones con los medios de comunicación en las que negó que el arresto estuviera vinculado a la labor de prensa o a la seguridad del mandatario. El uniformado afirmó que se debió a un supuesto «entredicho» e insultos del joven hacia el personal de seguridad a cien metros del club y aseguró que “no sabía que el detenido era periodista”.
Liberado después de siete horas
El juez de Paz de Margarita Belén, José Luis Pontón, fue quien ratificó el procedimiento y mantuvo detenido a Ojeda hasta la 1. El magistrado reconoció en diálogo con el portal Litigio que no tomó contacto directo con el cronista ni constató su estado de salud.
Además, Pontón admitió que su decisión se basó exclusivamente en la versión policial y afirmó no tener constancia de que el episodio ocurrió durante una cobertura periodística.

«Se comunican conmigo y me ponen en conocimiento de que aparentemente hubo un disturbio. El personal de seguridad intentó apartarlo y luego lo detuvieron», relató el magistrado, quien finalmente ordenó la libertad de Ojeda al considerar que no había motivos para una prisión preventiva.
El hecho despertó la alerta en el arco periodístico regional, debido al uso de figuras contravencionales «comodín» y la creación de conceptos como la «violación de perímetros» para restringir el acceso de los trabajadores de prensa a los funcionarios públicos.

