Un equipo de expertos del Ministerio de Salud de la Nación y técnicos del Instituto Malbrán arribaron a Tierra del Fuego para iniciar una investigación de campo sin precedentes. El objetivo es determinar si el foco infeccioso que afectó al crucero MV Hondius —dejando un saldo de tres muertos y varios internados en estado crítico— se originó en las inmediaciones de la capital fueguina.

El «Caso Cero» y la ruta del virus
La investigación se centra en una pareja de pasajeros que, antes de embarcar el pasado 1 de abril con destino a las Islas Georgias del Sur, realizó actividades de senderismo y observación de aves en zonas boscosas de Ushuaia.

Pocos días después de zarpar, ambos comenzaron con síntomas graves. El brote se extendió rápidamente entre la tripulación y otros pasajeros, obligando a realizar evacuaciones de emergencia en alta mar. Actualmente, el buque navega hacia las Islas Canarias, tras haber estado fondeado frente a Praia, Cabo Verde, mientras pacientes de nacionalidad neerlandesa y suiza luchan por su vida en unidades de terapia intensiva en Europa y Sudáfrica.
El despliegue en Tierra del Fuego
La misión enviada por el Gobierno Nacional tiene una tarea técnica específica:
-Captura de roedores: Se colocarán trampas especiales en los senderos que visitaron los pasajeros para identificar si el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), transmisor del virus, habita la zona.
-Análisis de Cepa: Se busca confirmar si se trata de la Cepa Andes. Esto es crucial, ya que esta variante, presente en la región andina de la Patagonia, es la única en el mundo con transmisión comprobada de persona a persona, lo que explicaría el contagio masivo dentro del entorno cerrado del crucero.

Tensión con las autoridades provinciales
El caso ha generado un fuerte cruce de versiones. Desde el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego sostienen que la provincia es históricamente libre de hantavirus y sugieren que el contagio pudo haber ocurrido en otros puntos de la ruta o a través de insumos cargados en el buque.
«Es la primera vez que enfrentamos una sospecha de este tipo. Hasta hoy, Tierra del Fuego no tenía registros de presencia del virus en su fauna local», señalaron fuentes provinciales, quienes colaboran con los técnicos nacionales para preservar el estatus sanitario de la isla, motor del turismo antártico.

Impacto en el turismo de cruceros
El incidente del MV Hondius ha encendido las alarmas en las operadoras de cruceros polares. De confirmarse que el foco fue Ushuaia, los protocolos de bioseguridad para el senderismo y las excursiones terrestres deberán ser rediseñados por completo para la próxima temporada, afectando una de las actividades económicas más rentables de la región.

