La investigación por el mayor fraude sanitario de los últimos años en el Chaco entró hoy en su fase decisiva. Tras ser capturada en la provincia de Buenos Aires, Lidia Mabel Ojeda comenzó a ser trasladada bajo una fuerte custodia policial hacia Resistencia. Allí, la justicia chaqueña la espera para indagarla por una serie de delitos que ponen en jaque los controles administrativos del sistema público de salud.

El operativo de extradición
Luego de que la justicia bonaerense autorizara el exhorto enviado desde el Chaco, se inició el operativo de traslado por vía terrestre. Se espera que la mujer arribe a la capital chaqueña en las próximas horas, donde quedará alojada en una dependencia policial a disposición del equipo fiscal encargado del caso.
Ojeda había logrado salir de la provincia antes de que la orden de captura fuera efectiva, pero el rastro dejado por el uso de la matrícula profesional robada permitió su localización en territorio bonaerense.
Una identidad robada por Facebook
La caída de la falsa profesional comenzó de la manera más fortuita. Horacio Vázquez, un médico matriculado que reside en Buenos Aires, descubrió que su nombre y su número de matrícula profesional estaban siendo utilizados en el Chaco a través de un video en redes sociales.

«Vi un video de un operativo sanitario donde mencionaban mi nombre, pero la persona que aparecía era una mujer», relató Vázquez tras prestar declaración. El profesional explicó que nunca residió en la provincia y que la usurpación de su identidad profesional le ha causado un daño moral y legal incalculable.
Siete meses de «ejercicio» impune
Según la reconstrucción judicial, Ojeda logró ingresar al sistema público presentando documentación apócrifa que superó los filtros iniciales. Durante siete meses, la mujer no solo realizó consultas externas, sino que desempeñó funciones críticas en guardias de emergencias y operativos territoriales en Quitilipi y Presidencia de la Plaza, firmando recetas de medicamentos controlados y realizando derivaciones.
Auditoría y temor en los pacientes
La mayor preocupación radica ahora en la seguridad de quienes fueron atendidos por la imputada. Las direcciones de los hospitales afectados iniciaron una auditoría interna sobre todas las historias clínicas y recetas que llevan la firma de Ojeda para descartar diagnósticos erróneos o prescripciones peligrosas.

Desde el Gobierno Provincial, se confirmó que la mujer fue apartada de inmediato y que se han iniciado sumarios administrativos profundos en las áreas de Recursos Humanos y Fiscalización Sanitaria para determinar cómo pudo sostenerse el engaño durante tanto tiempo.

