Imputaron a un médico por la muerte de una recién nacida en el hospital Zonal de Quimilí, en Santiago del Estero. Ya son tres los profesionales médicos investigados por presuntas irregularidades en la atención de la madre y la niña.
Según informó Diario Panorama, la justicia citó a declarar al médico de guardia Diego Chicote. La fiscalía argumentó que existen “elementos suficientes e indicios vehementes” que permiten sospechar de la posible participación del médico en los hechos investigados.
La imputación se fundamenta en una demora injustificada en el traslado de la madre, Yesika Mejía Madera, a otro centro médico. La mujer se presentó en el hospital cerca de la 8 de la mañana y, aunque se trataba de una urgencia, fue derivada a otro nosocomio tres horas después.

Ocurre que el hospital Zonal no contaba con quirófano operativo ni con el servicio de maternidad habilitado. Luego de pasar tres horas en la sala de espera la mujer fue trasladada en ambulancia hacía otro centro de Salud. Sin embargo, en el camino debieron regresar para buscar a otros pacientes, que también habían sido derivados.
La bebé nació mediante un parto natural que, de acuerdo con la hipótesis de la acusación, no era el procedimiento indicado y habría derivado en su fallecimiento.

Además de Chicote, la investigación también alcanza a los médicos Carlos Abel Zárate y Maximiliano Chávez, sobre quienes la querella solicitó que sean imputados. Previamente, ya habían sido imputadas una obstetra y una enfermera en relación con el mismo hecho.
La abogada querellante, Ivana Sánchez, explicó que días antes del parto la mujer se había realizado ecografías que evidenciaban una amenaza de parto prematuro.
En ese marco, sostuvo que la conducta médica adecuada era disponer la internación inmediata y programar una cesárea, considerando además que la paciente residía a unos 200 kilómetros de un centro de mayor complejidad.

