El presidente Donald Trump y altos funcionarios de su administración fueron evacuados abruptamente de la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca este sábado por la noche luego de que se escucharan estallidos en el lobby del hotel en el que se desarrollaba el evento, en esta capital, lo que obligó a activar el protocolo de seguridad del Servicio Secreto. El mandatario no sufrió heridas.
Los asistentes —entre ellos cientos de periodistas— se cubrieron al oír los estruendos, mientras agentes del Servicio Secreto retiraban rápidamente al mandatario; a su esposa, Melania Trump; al vicepresidente, JD Vance, y a otros funcionarios del gobierno.
Ninguno de los funcionarios resultó herido, al tiempo que el sospechoso del tiroteo fue detenido, según confirmó el propio Trump, quien luego difundió una imagen del agresor en sus redes sociales. Las autoridades identificaron al hombre bajo custodia como Cole Tomas Allen, de 31 años, residente de Torrance, California. “Es una persona enferma”, dijo luego el mandatario. “Creen que era un lobo solitario”, añadió.

“Ha sido una noche intensa en Washington DC. El Servicio Secreto y las fuerzas del orden han realizado un trabajo fantástico. Actuaron con rapidez y valentía. El tirador ha sido detenido, y recomendé que el espectáculo continúe; no obstante, me guiaré enteramente por las indicaciones de las fuerzas del orden. Ellos tomarán una decisión en breve”, escribió Trump en su cuenta de Truth Social, minutos después de ser evacuado.

“Independientemente de dicha decisión, la velada será muy distinta a lo planeado y, sencillamente, tendremos que volver a hacerlo”, añadió el presidente republicano. Luego la secretarias de Prensa, Karoline Leavitt, informó que el mandatario dio una conferencia de prensa en la Casa Blanca cerca de las 22.30 (hora local).

Trump declaró que “un hombre embistió un puesto de control de seguridad, armado con múltiples armas”, y que luego fue “neutralizado por algunos miembros muy valientes del Servicio Secreto”.

