El servicio de colectivos en el Gran Resistencia atraviesa una jornada de máxima incertidumbre. Este jueves, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) Chaco se declaró en estado de alerta y advirtió que, de no acreditarse la totalidad de los salarios con el aumento acordado, el servicio nocturno podría verse interrumpido a partir de las 22.

El origen del conflicto: salarios incompletos
La tensión escaló luego de que los trabajadores constataran que las empresas de transporte no cumplieron con el pago de los haberes bajo la nueva escala salarial pactada en la última paritaria nacional. Según indicaron desde el gremio, las empresas alegan que no pueden afrontar los costos debido a un retraso en la llegada de los subsidios, tanto nacionales como provinciales.

«Los trabajadores no pueden ser el fusible del sistema. Si el dinero no aparece en las cuentas de los choferes antes de que termine el día, no están dadas las condiciones para garantizar las guardias nocturnas», sostuvieron referentes de la UTA.
Incertidumbre para los usuarios
De concretarse la medida, miles de trabajadores y estudiantes que dependen de las últimas frecuencias para volver a sus hogares quedarán a pie. Desde la Cámara de Empresas de Transporte Automotor del Chaco (CETACH) señalaron que la situación es «asfixiante» y que el sistema actual es económicamente inviable sin una actualización inmediata de los fondos estatales o de la tarifa.

Por estas horas, se mantienen reuniones contrarreloj entre el gremio, los empresarios y funcionarios de la Subsecretaría de Transporte para intentar destrabar el conflicto y evitar que la ciudad se quede sin colectivos durante la noche y las primeras horas del viernes.

