En una jornada que quedará grabada en la memoria colectiva de Córdoba, el juez federal Hugo Vaca Narvaja brindó una noticia que combina el dolor del pasado con la reparación del presente. A través de una conferencia de prensa, se confirmó la identificación de 17 personas desaparecidas cuyos restos fueron rescatados de la zona conocida como «Loma del Torito«, un sector de enterramientos clandestinos aledaño al excentro de detención La Perla. Este avance fundamental, producto del esfuerzo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), eleva a 29 el número total de víctimas reconocidas en ese predio desde que se retomaron las excavaciones a gran escala el año pasado.

El informe judicial detalla historias que reflejan la sistematicidad de la represión en la provincia. Entre los identificados se encuentran matrimonios que fueron secuestrados y desaparecidos en conjunto, como el caso de Ester Felipe y Luis Mónaco, cuyos nombres forman parte del legado militante de la región. También aparece en los registros Graciela María de los Milagros Doldán, una figura vinculada a los movimientos estudiantiles de la época que compartió espacios de militancia con dirigentes de relevancia nacional, como el exgobernador Juan Schiaretti. La crueldad del esquema represivo se evidencia de manera desgarradora en la identificación de Gustavo Daniel Torres, quien al momento de su captura y posterior asesinato tenía apenas 16 años.

La labor forense ha sido descrita como una tarea de «rompecabezas biológico», dado que los restos óseos recuperados presentaban un alto grado de fragmentación tras décadas bajo tierra. De las 17 familias notificadas, 16 dieron su consentimiento para la difusión pública de los nombres, mientras que una prefirió mantener la reserva de su identidad en la intimidad del duelo. Estos hallazgos no solo cierran ciclos de incertidumbre para los deudos, sino que aportan material probatorio clave para las causas por delitos de lesa humanidad que continúan tramitándose en los tribunales cordobeses.

Esta revelación judicial coincide con un clima de fuerte agitación social en la capital provincial, donde este martes miles de personas se movilizan en una nueva Marcha Federal Universitaria. El impacto de la noticia en la Loma del Torito resonó con especial fuerza en las columnas estudiantiles, recordando que muchos de los restos identificados hoy pertenecieron a jóvenes que, hace medio siglo, transitaban esas mismas aulas y calles en defensa de sus ideales. Con este anuncio, la Justicia da un paso decisivo para iluminar uno de los rincones más oscuros de la geografía cordobesa, transformando el silencio de las fosas en un relato de identidad recuperada.

