En un contexto de constante vigilancia sanitaria, el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego, a través de sus direcciones de Epidemiología y Zoonosis, ratificó que la provincia se mantiene libre de circulación autóctona de Hantavirus. La aclaración surge tras una serie de análisis técnicos realizados por especialistas en infectología, quienes confirmaron que la ausencia del virus responde a factores biológicos determinantes que impiden la presencia del principal transmisor de la enfermedad en el territorio insular.

La ausencia del ratón «colilargo», el factor clave
El argumento central de los expertos del sistema de salud provincial radica en la inexistencia del Oligoryzomys longicaudatus, comúnmente conocido como ratón colilargo, en la zona sur de la Patagonia. De acuerdo con los relevamientos de fauna realizados por biólogos locales, este roedor es el único reservorio natural del virus en la región andino-patagónica, y las condiciones climáticas extremas de la isla, sumadas a la barrera natural del Estrecho de Magallanes, han impedido su colonización en la provincia.

Si bien en Tierra del Fuego existen diversas especies de roedores, los muestreos sistemáticos realizados por los equipos de Vigilancia Epidemiológica han arrojado resultados negativos de forma histórica. Los informes técnicos aclaran que, aunque se detecten roedores en zonas rurales, estos no poseen la capacidad biológica de portar y transmitir la cepa de hantavirus que afecta a los humanos, lo que elimina el riesgo de contagio por contacto directo o inhalación en suelo fueguino.
Vigilancia sobre los casos importados
Pese a la seguridad ambiental, el área de Salud Pública mantiene activa la vigilancia debido al flujo constante de viajeros. Los registros históricos de hantavirus en la provincia corresponden estrictamente a «casos importados». Según datos de la red de infectología provincial, se trata de pacientes que contrajeron la infección durante estadías en zonas endémicas del continente (como la Comarca Andina o el norte argentino) y que manifestaron la sintomatología tras su regreso a la isla.

Ante esta realidad, los protocolos de los hospitales de Ushuaia, Río Grande y Tolhuin están diseñados para identificar rápidamente nexos epidemiológicos fuera de la provincia. Las autoridades subrayan que no existe un riesgo de brote local, pero instan a quienes viajen a zonas de riesgo en el norte de la Patagonia a extremar las precauciones de acampe y ventilación de ambientes cerrados.
Recomendaciones generales
Desde el Gobierno de Tierra del Fuego recalcaron que, si bien el hantavirus no circula en la isla, es fundamental mantener normas básicas de higiene para prevenir otras afecciones vinculadas a roedores comunes.
No obstante, en lo que respecta al mapa epidemiológico nacional, la provincia se consolida como una zona segura, destacando la importancia de recurrir a fuentes oficiales para evitar la desinformación y alarmas innecesarias en la comunidad.

