La Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia resolvió desestimar la acción de amparo presentada en la provincia de Santa Cruz, despejando así el último obstáculo judicial que frenaba la flexibilización de la barrera sanitaria en la Patagonia.
Con esta decisión, queda firme la aplicación de la Resolución 460/2025 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), que permite el ingreso de carne con hueso desde zonas del norte del país —donde rige la vacunación contra la fiebre aftosa— hacia la región patagónica.
Los jueces Javier Leal de Ibarra y Aldo Suárez revocaron el fallo de primera instancia que había suspendido la normativa tras un planteo de la Federación de Instituciones Agroalimentarias de Santa Cruz.
En su resolución, los magistrados respaldaron los criterios técnicos del SENASA, descartando las acusaciones de arbitrariedad. La medida, vigente desde junio de 2025, habilita el transporte de cortes con hueso y material genético bajo estrictos protocolos de maduración, control de pH y trazabilidad, dejando sin efecto regulaciones previas que sostenían un cerco sanitario más estricto.

Desde que se impulsó la iniciativa, el conflicto mantuvo una tensión constante entre el Gobierno nacional y los productores patagónicos. Mientras que desde la administración central argumentaron que la apertura buscaba equilibrar la oferta y reducir los elevados precios en góndola frente al resto del país, los sectores rurales sostuvieron sistemáticamente que la medida ponía en riesgo el estatus sanitario de la región.
El temor central de los productores era perder la condición de zona libre de aftosa sin vacunación, un distintivo que resulta fundamental para acceder a los mercados internacionales más exigentes.
Sin embargo, a meses de la implementación de la política, voces del sector aseguraron que la flexibilización no ha logrado, hasta el momento, los resultados esperados en cuanto a la baja de precios o una mejora sustancial en la calidad de la oferta. Por su parte, Ricardo Irianni, presidente de la Sociedad Rural Valle del Chubut, adoptó una postura de cautela frente al fallo.
En declaraciones a la prensa, indicó que, si el SENASA garantiza la seguridad y los controles necesarios para la aplicación de la medida, el avance es aceptable. No obstante, subrayó la importancia de profundizar los esfuerzos para elevar los niveles de sanidad animal, priorizando tanto la salud de los rodeos como la seguridad alimentaria de los consumidores.

