Una fake news que circuló esta semana en redes sociales volvió a dejar en evidencia la velocidad con la que puede viralizarse una mentira cuando se mezcla con el fervor futbolero y la polarización política. Esta vez, quien quedó envuelto en la desinformación fue el pastor neuquino Hugo Márquez, líder de la iglesia evangélica Jesús es Rey y padre de la senadora nacional Nadia Márquez, de La Libertad Avanza.

El episodio se desató a partir de una supuesta frase atribuida a la diputada de izquierda Myriam Bregman sobre un partido de la Selección argentina frente a Austria. Sin embargo, la declaración nunca existió.
La frase falsa que se viralizó en redes
La publicación original circuló desde una cuenta identificada como “Jorge y Nacho” y afirmaba que Bregman había dicho: “Hoy somos todos Austria, un país ejemplar sin corrupción, no como la Argentina de Milei”.
El problema es que no hay ningún registro que respalde esa cita. No existe entrevista, video, declaración pública ni publicación verificable en la que Myriam Bregman haya pronunciado una frase semejante.

Pese a eso, el contenido comenzó a circular en redes y fue tomado como verdadero por distintos usuarios.
Hugo Márquez compartió el contenido y apuntó contra Bregman
Entre quienes replicaron la publicación estuvo Hugo Márquez, quien desde su cuenta de Instagram @hugo.o.marquez subió una imagen de su televisor con Lionel Messi en pleno partido y un mensaje dirigido a la dirigente del Frente de Izquierda.
“Dedicado a Myriam Bregman y la izquierda nacional que apoya a Austria y critican a Messi”, escribió el pastor, dando por cierta la frase apócrifa.
La publicación sumó rápidamente decenas de interacciones y comentarios, impulsada por el clima de euforia futbolera y por el rechazo automático que suele generar cualquier supuesto cuestionamiento político a la Selección.
El detalle que revelaba que era una fake news
Lo más llamativo del caso es que la propia publicación original contenía una pista clara sobre su carácter falso. Entre varios hashtags genéricos, aparecía la etiqueta #fakenews, una señal que pasó inadvertida para muchos de quienes compartieron el contenido.
Ese detalle terminó dejando al descubierto el carácter fabricado del mensaje, que aun así logró circular como si se tratara de una declaración real.
Cómo opera la maquinaria de la desinformación
El episodio volvió a mostrar un mecanismo cada vez más frecuente en redes sociales: se inventa una frase, se la atribuye a una figura política conocida, se la presenta con estética de noticia o captura televisiva y se deja que la indignación haga el resto.
En este caso, la falsa cita apeló a una grieta ya instalada entre política, ideología y fútbol, con el agregado de un contexto emocional fuerte por la participación de la Selección argentina.
El resultado fue previsible: la publicación falsa recorrió perfiles, fue tomada como cierta por usuarios y terminó alimentando un cruce público que, en los hechos, nunca existió.

Un nuevo caso de desinformación en tiempos de redes
Más allá del episodio puntual, el caso vuelve a poner el foco sobre la facilidad con la que se difunden contenidos falsos cuando están diseñados para provocar reacción inmediata.
La combinación de una figura política conocida, una frase provocadora y el clima de fervor deportivo resultó suficiente para que una fake news se expandiera sin necesidad de pruebas, verificaciones ni contexto.
Y otra vez, la desinformación encontró en las redes sociales el escenario ideal para transformarse en tema de conversación, enojo y viralización.

