La situación de la Ruta Nacional 22 ha dejado de ser un problema de infraestructura para convertirse en una crisis de seguridad y política. Este jueves, intendentes de las principales localidades del Alto Valle, junto a representantes del Gobierno provincial, unificaron un reclamo ante Vialidad Nacional exigiendo definiciones urgentes antes de la llegada de las heladas intensas.

Un «desastre» con consecuencias fatales
El estado de la calzada en tramos clave, como los accesos a Cipolletti y General Roca, fue calificado como «insostenible» por las autoridades locales. Los relevamientos técnicos actuales advierten sobre deformaciones por ahuellamiento que alcanzan profundidades de hasta 17 centímetros en algunos sectores, lo que —sumado a los baches profundos y la falta de señalización— convierte el tránsito diario en una trampa para trabajadores, estudiantes y ambulancias.
La pulseada política: ¿Obra, concesión o traspaso?
El gobernador Alberto Weretilneck fue tajante al confirmar que la provincia está evaluando asumir la concesión de las rutas 22 y 151, pero bajo condiciones claras. «Queremos una definición: o la obra, o el traspaso, o la concesión privada, pero que nos den una respuesta», enfatizó. La propuesta de provincialización busca rescatar la ruta del parate que sufren las obras nacionales desde hace meses.

Por otro lado, desde sectores de La Libertad Avanza, como el senador y exjefe de Vialidad regional, Enzo Fullone, defendieron el esquema de concesiones privadas que se está terminando de elaborar este mes, tildando de «politiquería» algunos de los reclamos locales y asegurando que el nuevo plan de trabajo acelerará los cierres de obra necesarios para conectar la región con el flujo de Vaca Muerta.
Incertidumbre ante el invierno
La mayor preocupación de los jefes comunales es el impacto del clima. Con las temperaturas bajo cero típicas de mayo y junio en la Patagonia, el asfalto actual sufrirá nuevas roturas por el congelamiento del agua acumulada en los baches.

Sin un plan de bacheo de emergencia inmediato, los intendentes advierten que la siniestralidad vial —que ya subió un 15% este año— podría escalar de manera trágica durante la temporada invernal.

