El juicio oral por el Caso Cuadernos, uno de los expedientes de corrupción política más complejos de la historia argentina reciente, sumó un testimonio de alto impacto institucional. Leonardo Fariña, excolaborador del entramado financiero de Austral Construcciones, declaró ante el Tribunal Oral Federal N° 7 bajo la figura de testigo-imputado y expuso los mecanismos detrás del direccionamiento de fondos públicos durante las gestiones kirchneristas, apuntando directamente al exsecretario de Obras Públicas, José López, y al empresario patagónico Lázaro Báez.

Fariña detalló que el circuito logístico de cobros estaba completamente centralizado y requería de una articulación directa entre los empresarios beneficiados y las segundas líneas del Ministerio de Planificación Federal. De acuerdo con su declaración, Lázaro Báez mantenía reuniones recurrentes con José López con el único propósito de agilizar y destrabar las transferencias y la emisión de cheques para sus firmas, un nivel de acceso que no poseían otros contratistas del Estado. El testigo remarcó que las empresas de Báez operaban por fuera de los márgenes patrimoniales permitidos por la normativa legal de obras públicas, pero que la prioridad en sus pagos estaba garantizada de forma excepcional.
La declaración arrojó luz sobre el funcionamiento paralelo de la Cámara de la Construcción y los alcances reales de la cartelización. Si bien el expediente de la denominada «Causa Cuadernos» (iniciada en 2018 a partir de las anotaciones del chofer Oscar Centeno) sostiene la hipótesis de un acuerdo generalizado entre grandes constructoras para repartirse los contratos viales, Fariña matizó la posición de Austral Construcciones en ese esquema. Según sus palabras, Lázaro Báez estaba formalmente excluido del «club de la obra pública» tradicional porque dependía de una relación directa con el expresidente Néstor Kirchner. Esta dinámica particular limitaba el radio de acción de Báez a las provincias de Santa Cruz, Chubut y Chaco, pero a cambio le permitía facturar y cobrar de manera inmediata certificaciones de obras que, en muchos casos, presentaban irregularidades severas o directamente correspondían a rutas que jamás se ejecutaron.

El aporte de Fariña se complementa en el debate oral con las recientes declaraciones del exministro de Economía Roberto Lavagna, quien también compareció ante el tribunal para ratificar sus denuncias originales del año 2005 sobre cartelización y sobreprecios estimados en un 20%. Con estos elementos, el Tribunal Oral Federal N° 7 avanza en la reconstrucción del tramo dedicado específicamente a la adjudicación vial, donde el cruce de planillas financieras, los testimonios de los arrepentidos y las agendas de los exfuncionarios continúan siendo la columna vertebral de la acusación fiscal.

