La justicia de Entre Ríos cerró un capítulo determinante en una de las causas más desgarradoras de los últimos años. Luego de siete intensas jornadas de debate, un jurado popular reunido en los tribunales de Paraná alcanzó la unanimidad para declarar culpables a los padres de Kathaleya Quetzaly, la bebé de apenas sesenta días que perdió la vida en octubre de 2021. La decisión, que llegó tras una extensa deliberación, pone fin a la etapa de determinación de responsabilidad, dejando en claro que el fallecimiento no fue un hecho accidental, sino la consecuencia de una violencia sistemática.
El escenario del horror se remonta al 12 de octubre de aquel año, cuando la menor ingresó de urgencia al Hospital Militar de la capital provincial con un cuadro clínico devastador que le costó la vida pocas horas después. El aporte de las pericias forenses resultó fundamental para que los fiscales Valeria Vílchez y Evangelina Santana pudieran sostener la acusación: el cuerpo de la niña presentaba 18 lesiones externas y múltiples daños internos, incluyendo cinco costillas fracturadas y hemorragias tanto cerebrales como oculares, evidencias de agresiones que se habrían reiterado durante semanas.

Al desglosar las responsabilidades, el jurado halló a Cristian Gabriel Hernández como autor penalmente responsable de homicidio agravado por el vínculo. Por su parte, Ariana Gisela González fue declarada culpable del mismo delito, aunque en su caso se consideraron «circunstancias extraordinarias de atenuación», un matiz legal que será clave al momento de fijar el monto de la pena. A pesar de los esfuerzos de las defensas técnicas —lideradas por Mariana Montefiori y Antonela Manfredi para la madre, y Fernando Callejo junto a Rodrigo Juárez para el padre—, la brutalidad de los hechos expuestos terminó inclinando la balanza hacia la culpabilidad.
Tras la lectura del veredicto, la jueza técnica Carolina Castagno, vocal del Tribunal de Juicio y Apelaciones, convocó a las partes para la audiencia de cesura que tendrá lugar este jueves a las 10 de la mañana. En esa instancia, fiscalía y defensa expondrán sus argumentos finales para que la magistrada determine los años de prisión que recaerán sobre los ahora condenados. Mientras tanto, Hernández y González permanecerán bajo prisión preventiva en la modalidad de arresto domiciliario hasta que la sentencia quede firme.

