La selección argentina de fútbol despejó las dudas que merodeaban en el ambiente con una actuación sólida y concluyente en su último ensayo de preparación formal. En el partido despedida previo al inicio de la Copa del Mundo, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni se impuso por 3 a 0 ante Islandia, en un encuentro que sirvió no solo para aceitar el funcionamiento colectivo, sino principalmente para certificar el óptimo estado de forma de su máxima figura, Lionel Messi, quien sumó minutos tras arrastrar una inactividad por lesión.

El desarrollo del juego mostró una versión convincente de la albiceleste, que dominó el ritmo y el protagonismo territorial desde el pitazo inicial. Argentina logró abrir el marcador en la primera mitad gracias a una gran definición colectiva que culminó el delantero Julián Álvarez, ratificando su vigencia de cara al gol. Con la ventaja inicial, el mediocampo nacional —liderado por la conducción de Alexis Mac Allister y el despliegue de Rodrigo De Paul— manejó los tiempos con solvencia ante un combinado islandés que apostó al repliegue defensivo y al contragolpe, sin lograr incomodar al arquero Emiliano Martínez. El dominio se estiró en el complemento con el ingreso de Lautaro Martínez, quien estiró la diferencia tras capitalizar una asistencia precisa en el área rival.
Sin embargo, el momento más esperado de la noche se dio a veinte minutos del final del partido, cuando Lionel Scaloni dispuso el ingreso de Lionel Messi al campo de juego. El capitán, que venía dosificando cargas físicas debido a una dolencia muscular sufrida durante el último mes de competencia europea, no tardó en inclinar la balanza: en sus dos primeras intervenciones individuales, provocó un penal tras una ráfaga de amagos en la puerta del área y, posteriormente, firmó el 3 a 0 definitivo con un remate cruzado que desató la euforia del público. Su regreso sin secuelas físicas representa el mayor alivio para el cuerpo técnico en la antesala de la competencia oficial.

Con este resultado favorable, la delegación nacional ultima los detalles logísticos para encarar el viaje definitivo hacia los búnkeres de concentración. El triunfo fortalece el semblante de un plantel que llegaba bajo la lupa tras algunos rendimientos irregulares en las ventanas de amistosos previas. Ahora, con el alta médica de sus principales baluartes y la efectividad ofensiva recuperada, el foco del seleccionado se posa de lleno en el estreno del certamen ecuménico, donde se medirá frente a Argelia por la primera jornada de la fase de grupos.

