La selección argentina se encuentra ante el examen más exigente en lo que va del Mundial 2026. Tras una ajustada y opaca clasificación frente a Suiza, el rendimiento colectivo encendió las alarmas de Lionel Scaloni. El entrenador, que inicialmente proyectaba consolidar la base que venía jugando desde el partido con Egipto, se vio forzado a buscar variantes de peso para afrontar la semifinal de este miércoles en Atlanta. La gran sorpresa de la última práctica en Kansas City fue el ensayo de un esquema que el cuerpo técnico viene madurando para escenarios de máxima tensión: la línea de cinco defensores.

Durante los bloques tácticos del lunes, Scaloni pateó el tablero al incluir a Nicolás Otamendi en la zaga central, conformando un trinomio de stoppers junto a Cristian «Cuti» Romero y Lisandro Martínez. Para dar ingreso al defensor del Benfica, el sacrificado en el mediocampo fue Rodrigo De Paul. El volante de Inter Miami atraviesa un presente irregular y ha quedado visiblemente condicionado sobre el sector derecho desde la inserción de Leandro Paredes en el eje de la cancha. De plasmarse esta idea, el esquema mutaría a un marcado 5-3-2.
La búsqueda de este dibujo táctico responde a las virtudes de Inglaterra, un rival directo que lastima con el juego aéreo, la proyección de sus laterales y las transiciones rápidas comandadas en el juego interno por Jude Bellingham y Harry Kane. En los laterales, el cuerpo técnico ensayó variantes dinámicas: Nahuel Molina comenzó por la derecha, pero luego sumaron minutos Gonzalo Montiel y Giuliano Simeone, quien asoma como una alternativa de enorme despliegue defensivo y ofensivo. Por el carril izquierdo, en tanto, Nicolás Tagliafico alternó con Nicolás González.

De confirmarse el cambio de esquema, el mediocampo quedaría compuesto por el tridente de Leandro Paredes —uno de los puntos más altos del equipo en los últimos partidos—, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister. Mientras tanto, el frente de ataque se mantendría inalterable con la presencia de Lionel Messi y Julián Álvarez, el héroe del gol del triunfo ante Suiza. No obstante, en caso de que Scaloni decida mantener el tradicional 4-4-2, la alternativa sería el ingreso directo de Nicolás González a la zona media para ganar recorrido, lo que dejaría abiertas las dudas sobre la continuidad de De Paul o del propio Enzo Fernández en el once inicial.

