Efectivos de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) desbarataron un importante punto de acopio de estupefacientes en la localidad misionera de Puerto Esperanza. Durante un patrullaje de prevención, el personal de la fuerza logró secuestrar un cargamento de 189 kilos con 590 gramos de marihuana que bandas narco habían ocultado entre la vegetación bajo la modalidad de «enfriamiento».

El procedimiento estuvo a cargo de los uniformados de la Sección “Esperanza”, dependiente del Escuadrón 10 “Eldorado”, quienes realizaban tareas de vigilancia en la zona rural denominada “El Tractorista”, un sector estratégico de la provincia por su cercanía con los pasos fronterizos.
El hallazgo en el monte misionero
Mientras recorrían a pie un sector de densa vegetación, los gendarmes visualizaron una serie de bultos sospechosos de grandes dimensiones que se encontraban semiocultos entre la maleza.
Ante la presunción de estar frente a un hecho ilícito y debido a las condiciones del terreno, los efectivos aseguraron el perímetro de inmediato. En presencia de testigos civiles requeridos para el acto, procedieron a remover y abrir los envoltorios para examinar su contenido, encontrando dos variantes de la misma sustancia:
- Ladrillos prensados: Cuatro de los bultos grandes contenían en su interior un total de 123 paquetes rectangulares fuertemente embalados con cinta de color ocre.
- Cogollos y picadura: Los otros 16 bultos restantes presentaban formas amorfas y resguardaban flores (cogollos) y picadura suelta de la planta, una variedad con un valor de mercado mucho más elevado.
Confirmación científica y destino de la droga
En el lugar del hecho, los especialistas de la fuerza de seguridad provincial realizaron las correspondientes pruebas de campo Narcotest sobre las muestras vegetales. El test de orientación arrojó resultado positivo cronológico para «Cannabis Sativa», confirmando el pesaje final del cargamento en las balanzas de precisión.

Tomaron intervención directa en la causa el Juzgado Federal y la Fiscalía Federal de Eldorado, cuyas autoridades judiciales de turno ordenaron el labrado de las actas de rigor, el secuestro total de la droga y su posterior traslado al depósito judicial de la fuerza para resguardo de la evidencia, mientras se continúa investigando quiénes eran los responsables del acopio.

