Una familia del barrio San Martín en San Luis denunció que su hija de 10 años fue víctima de un intento de secuestro este fin de semana. La mujer cuestionó a las autoridades que dejaron en libertad al único sospechoso del caso.
Verónica Molina tiene 29 años y es madre de dos niñas. En dialogo con El Chorrillero contó que un hombre se metió a su casa a través del patio e intentó llevarse a su hija mayor cuando dormía.
Ocurrió en horas de la tarde. La hija menor de la mujer alertó sobre la ausencia de su hermana, con quien había estado jugando en el patio. Ante esto, Verónica alertó a sus familiares, que viven en el mismo barrio, comenzaron a buscarla.
La puerta de la casa de Verónica da hacia un gran descampado de la Granja “La Amalia” que está tupido de vegetación alta y que es, por trechos, intransitable.

La abuela y el tío de la menor se adentraron en dicho descampado y lograron dar con el presunto captor que, ante los gritos de la familia, abandonó a la niña y huyó a pie.
“Le tapó la boca y se la llevó. Tampoco la llevó caminando, la llevó alzando y desmayada. Le tapó la boca con algún líquido fuerte. Eso es lo que no puedo esclarecer todavía porque está todo en mano de la Justicia”, describió Molina.
“Cuando yo la encontré lo único que vi es que estaba como ida, como una persona cuando la duermen y se levanta de golpe”, recordó.
El hombre fue detenido horas más tarde, pero finalmente lo liberaron. Desde la Fiscalía le aseguraron que “no tienen pruebas” para determinar que se trató de un secuestro. La mujer y la comunidad se mostraron preocupados con la situación y apuntaron contra las autoridades por la falta de atención a ambas niñas.

