La intrincada trama judicial que rodea los crímenes del financista estadounidense Jeffrey Epstein sumó un nuevo y opaco capítulo en Europa. Daniel Siad, un exagente de modelos y fotógrafo de 69 años señalado por la Justicia como uno de los principales encargados de captar jóvenes para la red de abuso y explotación, fue encontrado sin vida en su vivienda de Colombes, en las afueras de París.

El hallazgo se produjo en la noche del lunes en el departamento que el imputado compartía con una joven de 28 años, quien dio el aviso a las autoridades tras encontrarlo inconsciente en la cocina. La Fiscalía de Nanterre confirmó la apertura de una causa para establecer las causas del deceso —cuyo informe preliminar apunta a un paro cardíaco—, mientras se aguardan los resultados de los peritajes forenses.
Registros desclasificados y denuncias en Francia
De doble nacionalidad sueco-francesa y con pasado en la agencia What’s Up Management, Siad se encontraba en la mira de la unidad especializada en trata de personas de la policía parisina. La investigación contra el cazatalentos tomó un impulso decisivo tras la desclasificación de archivos del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, donde su nombre figura en más de 2.000 oportunidades.

Los documentos desclasificados expusieron un fluido intercambio de correos y mensajes entre Siad y Epstein. En los registros constan transferencias por decenas de miles de dólares, acompañadas por el envío de fotografías y descripciones de aspirantes a modelos provenientes de distintos países. A pesar de que Siad sostuvo públicamente que desconocía las actividades ilícitas del financista y que lo consideraba un contacto profesional del ámbito de la moda, sobre él pesaban denuncias formales por violación y explotación sexual presentadas por al menos cinco mujeres, entre ellas la exmodelo sueca Ebba P. Karlsson.
El fallecimiento de Siad reaviva la consternación entre las organizaciones de víctimas, encabezadas por el colectivo Victorious Angels, ante el impacto que la muerte de los acusados tiene en el esclarecimiento de las causas judiciales. El caso evoca los decesos del propio Epstein en una cárcel de Nueva York en 2019 y del agente francés Jean-Luc Brunel en una prisión de París en 2022, ambos ocurridos mientras aguardaban juzgamiento por delitos de explotación sexual de menores.

