El Ministerio de Desarrollo de la Comunidad bonaerense anunció un incremento del 30% en la inversión del Servicio Alimentario Escolar (SAE). Esta medida busca sostener las prestaciones de desayuno, almuerzo y merienda para 2,5 millones de alumnos en escuelas públicas, lo que implica un desembolso adicional de $13.000 millones mensuales.

Sin embargo, la contracara es la suspensión del programa MESA (Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria). Este complemento, que entregaba cajas de alimentos secos a las familias desde la pandemia, quedó en un «limbo» operativo. Mientras la Provincia reclama una deuda de $220.000 millones a la Nación, el Ministerio de Capital Humano niega la existencia de tal compromiso, calificando la situación como una decisión provincial de desfinanciar sus propios programas.

Presión legislativa: El pedido de Emergencia Alimentaria
En este contexto de recortes, el senador provincial Mario Ishii presentó un proyecto para declarar la Emergencia Alimentaria en todo el territorio bonaerense. La iniciativa busca obligar al Poder Ejecutivo a reasignar partidas presupuestarias con «criterios de estricta prioridad social» para garantizar el acceso a una alimentación adecuada. Este movimiento legislativo subraya la gravedad de la situación en los barrios más vulnerables, donde la asistencia directa es el principal sostén de miles de familias.

El mercado laboral: La advertencia de Ricardo Arriazu
La crisis social se ve agravada por un panorama laboral sombrío. El economista Ricardo Arriazu advirtió recientemente que el desempleo en el Gran Buenos Aires representa el mayor «riesgo político» para el programa económico actual. Según su análisis, la transición productiva está destruyendo empleos industriales más rápido de lo que los sectores dinámicos pueden crearlos.
Arriazu señaló que el Conurbano concentra gran parte del empleo hoy en retroceso y reclamó políticas de contención activas, como el seguro de desempleo y la obra pública focalizada, para evitar que el descontento social escale. Los datos respaldan su preocupación: la desocupación en el Gran Buenos Aires ya alcanzó el 9,5%, superando significativamente el promedio nacional.

Actualización de programas sociales
Pese a las restricciones, la Provincia confirmó aumentos del 25% en los siguientes dispositivos de acompañamiento:
- Envión: Destinado a jóvenes de 12 a 21 años en vulnerabilidad.
- Más Vida: Apoyo a personas gestantes y niños hasta el ingreso escolar.
- Discapacidad y Tercera Edad: Financiamiento para hogares y centros de día.
- PAAC y PAAI: Asistencia alimentaria para pacientes con celiaquía y VIH.

