La crisis en el sistema de transporte público de Corrientes suma un nuevo capítulo este martes, luego de que 23 choferes de las empresas Ersa y Transporte San Lorenzo comenzaran a recibir telegramas de suspensión sin goce de haberes, en una medida que encendió la alarma en el sector. Durante el miércoles se reunirá la Unión Tranviarios del Automotor (UTA) y los empresarios para intentar destrabar el conflicto.
Según informaron fuentes oficiales, la decisión alcanza a trabajadores de las dos empresas que operan en la Ciudad y que son las encargadas del servicio urbano. Las suspensiones se extenderían por un plazo de 30 días y se justifican, de acuerdo a las empresas, en el contexto de crisis económica que atraviesa la actividad.

José Luis Sabao, representante de la Unión Tranviarios del Automotor (UTA) Corrientes señaló a El Litoral: “Esta mañana recibieron carta documento aproximadamente 23 trabajadores de Ersa y transporte San Lorenzo sobre suspensión por 30 días sin goce de haberes”.
Intentarán destrabar el conflicto
Desde el gremio que nuclea a los choferes manifestaron el rechazo total a la medida y adelantaron que avanzarán con acciones para revertirla. La situación genera incertidumbre entre los trabajadores afectados y podría escalar en el corto plazo.
Sabao también remarcó que ya se encuentran en estado de alerta ante el impacto que la medida podría tener en las fuentes laborales y en la prestación del servicio.
“La empresa dice que continúa en situación de crisis de igual manera mañana (miércoles) a las 10 reunión entre UTA y representantes de dichas empresas nosotros vamos a rechazar y tratar de revertir la situación haciendo la correspondiente defensa”, agregó Sabao.
Mañana se espera que la reunión prevista entre el gremio y las empresas resulte clave para definir los próximos pasos y determinar si se logra revertir la medida.

