El plan del Gobierno de Río Negro para frenar el déficit de especialistas mediante el pago de adicionales de «alto impacto» se encontró con una fuerte resistencia. A los reclamos previos de los gremios ATE y UPCN, se sumó ahora el rechazo de los médicos y profesionales de Bariloche, quienes advierten que la medida genera divisiones dentro de los hospitales.

El plan oficial: incentivos para áreas críticas
El Ministerio de Salud provincial, encabezado por Demetrio Thalasselis, avanza en la reglamentación de plus salariales destinados a las llamadas «unidades cerradas». Estas áreas incluyen:
-Terapias intensivas (adultos y pediátricas).
-Terapias intermedias.
-Neonatología.
La primera etapa de este plan ya fue formalizada mediante el decreto 386/26, que establece montos de entre $750.000 y $1.500.000 para profesionales que realicen guardias activas en áreas críticas de hospitales de alta complejidad (Nivel VI).

La respuesta de los profesionales: «Trabajadores de primera y de segunda»
Desde la Asociación de Técnicos y Profesionales de la Salud de Bariloche (ATP) lanzaron una dura crítica, asegurando que este esquema es «selectivo» y no resuelve la crisis estructural. Según la entidad, la política oficial ignora que el hospital funciona como un equipo interdisciplinario y no solo a través de sus unidades cerradas.
«Esta decisión fragmenta el sistema de salud al establecer categorías de trabajadores ‘de primera’ y ‘de segunda’, quebrando la cohesión de los equipos en un momento de vulnerabilidad extrema», expresaron a través de un comunicado. Para la ATP, la medida condena al sistema público a una «fragmentación irreversible» al privilegiar a ciertos sectores sobre el resto del personal sanitario.

Nuevos adicionales en estudio
A pesar del malestar, el Ejecutivo provincial confirmó que sigue trabajando en otras bonificaciones que alcanzarían a los centros de atención primaria y compensaciones por función, buscando cubrir el bache de recursos humanos que afecta a los puntos clave de la red hospitalaria rionegrina.

