El lunes pasado, en Canal 13, el periodista Adrián Tejada se preguntaba por qué los mendocinos siempre están mirando qué pasa en San Juan. Sin ser taxativo, creo tener algunas respuestas que pueden hacernos pensar que los sanjuaninos han actuado con mayor visión y rapidez que los hermanos de la provincia vecina. Vamos con las pruebas.
Rafael Igarzábal, en su informe sobre la vitivinicultura sanjuanina indica que, en 1872, de las 44.373 cuadras cuadradas cultivadas ese año, los viñedos y parrales sólo alcanzaban las 1.831 cuadras. Los datos sobre superficie implantada con vid para Argentina en 1875 ubican a La Rioja en primer lugar con 3.885 cuadras cultivadas, a San Juan con 1.226 y a Mendoza, por último, con poco menos de la mitad que San Juan (543 cuadras).

En 1876, los vinos de José Eugenio Doncel reciben medalla de plata en la Exposición Internacional de Filadelfia. Ya en la década de 1880, lograron medalla de oro los vinos de la firma Serú, Maurín y Ruiz en la Exposición Continental de Buenos Aires. En 1889 para los vinos de las bodegas “La Villicum” (propiedad de Juan Tierney, padre), “La Andina” (de Luis Lingoule) y Maurín los que obtuvieron medallas de bronce, plata y cobre respectivamente en la Exposición Universal de París, según indica María Grisela Enríquez en su trabajo De la ganadería a la vitivinicultura en San Juan. La consolidación del nuevo orden.
Que tenemos aquí, la prueba de que fue San Juan la que avanzó y priorizó la vitivinicultura por sobre la ganadería con mucho más interés del que hizo Mendoza, la que luego comenzó a ver lo que sucedía con el vino.
Pasó mucho tiempo y ocurrió algo parecido. A principios de los 2000, San Juan apostó fuerte por la minería. Fue un desafío enorme por varios aspectos, hoy la provincia es una potencia minera mundial y recibirá inversiones impensadas por cualquier sanjuanino que veía en las décadas de los 80 y 90, como el gobernador de turno tenía que viajar a Buenos Aires para conseguir el dinero que le permitiera pagar los salarios y así mover la débil economía sanjuanina.

Recién el año pasado, en 2025, Mendoza logró que la Legislatura apruebe la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de un proyecto minero de cobre ubicado en el distrito lasherino de Uspallata, San Jorge. Años de leyes e impedimentos que frenaban la actividad minera, parecen haberse aquietado. Igual los mendocinos deberán esperar porque hay serias objeciones al proyecto y a la DIA en la justicia. Ahora Mendoza, 25 años más tarde que San Juan, intenta subirse a la ola minera.
Pero hay más, esta semana me sorprendí cuando vi una nota en el diario La Nación en la que el ministro de Producción de Mendoza les recomendaba a los productores mendocinos dejar la vitivinicultura y plantar pistacho; un camino que San Juan inició hace algunos años lo que hizo que hoy la provincia concentre casi el 90% de la producción nacional con casi 10.000 hectáreas.
Bonus Track: Si comparamos Mendoza con San Juan, ¿a que no saben qué provincia puso más dinero en la campaña libertadora de San Martín? En el trabajo Los costos de la expedición militar a Chile, 1815-1818 de Beatriz Bragoni y Oriana Pelagatti figuran los aportes del Gobierno central por casi 150 mil pesos. Sin dudas los mendocinos hicieron muchos esfuerzos por la gesta libertadora, pero los sanjuaninos también, el mismo trabajo indica que San Juan aportó 83.090 pesos y Mendoza 46.000.

