En un contexto económico nacional marcado por un fuerte ajuste y la reducción de transferencias desde el Gobierno Nacional, Formosa logró finalizar el año 2025 con superávit fiscal. Según un informe privado, la provincia se posicionó entre los siete distritos del país que cerraron el ejercicio con ingresos superiores a sus gastos, logrando evitar el «rojo» financiero que afectó a la mayoría de las jurisdicciones.

Formosa integra este selecto grupo junto a Córdoba, Jujuy, Neuquén, San Juan, Santiago del Estero y Tucumán. En el análisis regional, se destaca además por ser la única provincia del NEA que consiguió sostener el equilibrio de sus cuentas frente al complejo escenario impuesto por la administración de Javier Milei.
Un esquema de financiamiento condicionado
La política de recorte de fondos nacionales impactó de lleno en las arcas provinciales, obligando a los gobiernos locales a rediseñar sus estrategias para cubrir sus obligaciones. Ante esta situación, el Gobierno nacional habilitó una línea de adelantos de fondos para asistir a aquellos distritos que enfrentan problemas de liquidez y requieren cubrir gastos urgentes.

Sin embargo, esta herramienta de asistencia conlleva una contrapartida financiera: funcionan como préstamos que devengan una tasa de interés del 15% anual y están garantizados mediante retenciones automáticas de la coparticipación federal. Hasta el momento, doce provincias han accedido a este esquema, entre las que se encuentran Chaco, Corrientes, Misiones, Mendoza y Santa Cruz.
En síntesis, el panorama fiscal del país revela un desafío estructural para los estados subnacionales. La combinación de una menor recaudación y la disminución de transferencias discrecionales ha configurado un escenario donde el endeudamiento se ha convertido, para gran parte de los distritos, en la única alternativa disponible para asegurar su operatividad diaria.

