Apartaron a tres funcionarios del Servicio Penitenciario de la provincia de San Luis, tras un procedimiento realizado por personal de Gendarmería Nacional.
Según fuentes vinculadas al Ministerio de Seguridad, los oficiales Belén Amieva, Mauro Llanos y Pablo Barrios, fueron apartados de sus cargos. Además, se les retiró el arma reglamentaria y la credencial institucional.

Según informó El Diario de la República, la decisión surge como la primera réplica interna tras el escandaloso procedimiento federal que sacudió los cimientos del Complejo Penitenciario 1.
Por orden de la Justicia Federal hubo un desembarco masivo de Gendarmería Nacional. El despliegue de 200 efectivos provenientes de Mendoza y Córdoba, reforzado con decenas de móviles y grupos especiales, desplazó tácticamente a la jurisdicción local.

No obstante, aún no han trascendido las razones de tamaño procedimiento. El Gobierno impone un hermetismo total y la incertidumbre se traslada al resto de la oficialidad del Servicio Penitenciario.

