El clima sumó una cuota inesperada de tensión en la antesala de la final del Mundial 2026. Este sábado, una intensa tormenta eléctrica sacudió la zona de Nueva Jersey y obligó a modificar los planes de trabajo de la Selección Argentina y de España, alterando las últimas sesiones de ensayo antes de la gran final.
En el Red Bull Performance Center, el búnker elegido por el equipo de Lionel Scaloni en las afueras de Nueva Jersey, los truenos y la caída de rayos forzaron la activación inmediata del protocolo de seguridad, el cual prohíbe estrictamente cualquier actividad al aire libre. Aunque la práctica estaba pautada inicialmente para las 12:30 (hora argentina), el plantel debió refugiarse en las instalaciones interiores y comenzar los movimientos en el gimnasio. Tras una tensa espera de 45 minutos, el frente de tormenta cedió, permitiendo que Lionel Messi y sus compañeros saltaran al césped para realizar los trabajos con pelota y ajustar los últimos detalles tácticos. Scaloni se vio obligado a definir el equipo en su cabeza con la ayuda del gran capital, Lionel Messi.

El panorama fue más drástico para el seleccionado europeo. Ante el mismo alerta meteorológico, el cuerpo técnico de España optó por cancelar definitivamente su entrenamiento en el complejo Melanie Lane Training Ground, prefiriendo resguardar la integridad física de sus futbolistas a un día del partido más importante del año.
Más allá de las complicaciones climáticas, la efervescencia popular no se detiene en la Costa Este de los Estados Unidos. Miles de hinchas argentinos, organizados por agrupaciones como Hinchas Argentinos y La Banda Argentina, programaron una masiva movilización en la emblemática esquina de Times Square. Debido a la enorme expectativa y la posibilidad de que el espacio público colapse —como ya ocurrió en la Copa América 2024 con más de 10.000 personas—, los organizadores manejan Central Park como alternativa para canalizar el aliento.

La mesa está servida para una final histórica. El encuentro decisivo se disputará este domingo a partir de las 16:00 (hora argentina) en el imponente MetLife Stadium de East Rutherford, un escenario con capacidad para 82.500 espectadores que ya albergó la final de la Copa América Centenario en 2016 (FIFA). Con esquemas trastocados por el agua y una expectativa que desborda las calles de Nueva York, ambos equipos definirán al nuevo campeón del mundo.

