En un movimiento estratégico para el sector energético de Chubut, la empresa Pecom confirmó un plan de inversión de 110 millones de dólares destinados al yacimiento Manantiales Behr. Esta inyección de capital se produce en un momento clave de transición, tras la salida de YPF de áreas convencionales en la cuenca.
Desde una perspectiva operativa, el desembolso no solo busca sostener la producción actual, sino dinamizar la actividad mediante la incorporación de activos críticos:
- Equipamiento pesado: El plan contempla la activación de un equipo perforador.
- Servicios operativos: Se sumarán unidades de workover, pulling y otros servicios de mantenimiento esenciales para la explotación del área.
- Previsibilidad a largo plazo: Un factor determinante para la magnitud de esta inversión es la seguridad jurídica, dado que la concesión del yacimiento tiene vigencia hasta el año 2047.
La transferencia formal del área se encuentra en su etapa final de evaluación técnica por parte del Gobierno provincial. Se estima que el gobernador Ignacio Torres firmará el decreto oficial de traspaso el próximo 1 de mayo.

A pesar del optimismo por la reactivación técnica, el sector atraviesa un proceso de reordenamiento de su capital humano. Se ha confirmado una nueva audiencia en la Secretaría de Trabajo para gestionar salidas acordadas en empresas de servicios como Montajes Industriales, SEIP, EPSILON y TUTI.
Los acuerdos de retiro incluyen el pago del 120% de la indemnización correspondiente, buscando garantizar una salida ordenada para el personal con años de servicio.
Este cambio de manos en Manantiales Behr representa una apuesta por la eficiencia en la recuperación de áreas maduras, donde la inversión privada especializada será el motor para extender la vida útil de los principales activos petroleros de la provincia.

