La estructura económica de La Pampa enfrenta uno de sus desafíos más críticos en años recientes, según se desprende de los últimos datos publicados por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo y analizados por la consultora Politikon Chaco. Desde el inicio de la administración nacional de Javier Milei en noviembre de 2023, la provincia ha registrado la desaparición de 326 empresas con al menos un trabajador formal a cargo.
El impacto ha sido progresivo pero contundente: el stock de unidades económicas pasó de 6.581 a 6.255 en febrero de este año, lo que representa una caída del 5% en el número total de empleadores en el territorio pampeano. Este fenómeno no solo evidencia un clima de negocios hostil para las pequeñas y medianas empresas locales, sino que posiciona a la provincia por encima de la tasa de «mortalidad empresarial» promedio de la Argentina.

El panorama nacional, aunque igualmente regresivo, muestra una caída acumulada del 2,8% para el mismo periodo, lo que significa que la crisis ha golpeado con casi el doble de intensidad al entramado productivo de La Pampa que al resto del país.
Solo durante el último mes de febrero, la provincia sufrió una pérdida neta de 59 empleadores. A nivel país, el escenario es de retroceso generalizado: solo la Ciudad Autónoma de Buenos Aires logró mantenerse en terreno positivo con una ínfima suba del 0,1%, mientras que las 23 provincias restantes mostraron saldos negativos, siendo los distritos de la Patagonia y el Norte Grande los más afectados junto con la región pampeana.

La mayor preocupación de los analistas reside en el perfil de las firmas que dejan de operar. Se trata fundamentalmente de PyMEs de capitales locales, que constituyen el principal motor del empleo registrado en la provincia. La persistente caída mensual —que a nivel nacional ya encadena 23 meses consecutivos— sugiere una aceleración del proceso de cierres iniciada a mediados de 2025.
Con este debilitamiento de la base empleadora, la capacidad del mercado laboral pampeano para absorber demanda de trabajo queda severamente limitada, profundizando la incertidumbre sobre la recuperación de la actividad económica regional en el corto plazo.

