Nadie puede disimular que la carrera por la sucesión del presidente Javier Milei ya comenzó, después discutamos si es pronto o si corresponde en función de los problemas más urgentes que hay en el país. Pero lo cierto es que también hay que dedicarle tiempo a pensar quién seguirá gobernando después del mandato del actual presidente. Y, además, sería necio negar que la política, nos guste o no y pase lo que pase, siempre comienza con mucha antelación a preparar las candidaturas. Siempre fue así. En vez de enojarnos con esa realidad hay que aceptarla, informarnos y estar alertas para saber bien qué presidente queremos.
Hay algo más complicado aún, saber qué plan de gobierno llevarán a cabo los que están con ganas de hacerse cargo del país. Los nombres importan, las trayectorias también, pero a esta altura, después de más de 40 años de democracia, no podemos seguir engañándonos con zócalos de TV. Tenemos que tener claro qué medidas tomarán y cómo las ejecutarán, quiénes ganarán y quiénes perderán. No pido que no existan engaños, pero que les cueste cada vez más hacerlos.

El primer opositor en ser instalado para suceder a Javier Milei fue el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. Pero cada día que pasa se complica su candidatura. Más allá de la ley histórica que indica que ningún gobernador de Buenos Aires llega a la presidencia, los problemas de gestión son cada vez mayores para Kicillof debido al ahogo financiero que le ha impuesto el presidente Milei a todos los gobernadores. A esto hay que sumarle que Kicillof no implica renovación real. No estar con Cristina Kirchner al lado, es un gesto, la renovación real del peronismo debe ser más profunda y ahí es donde Kicillof hace agua. Los referentes del gobernador en el interior del país van desestimando su candidatura porque no ven gestos concretos en ese sentido por parte del mandatario. “Desde que ganó las elecciones no ha viajado a ningún lugar del interior. Hasta Máximo recorre el país”, dicen explicando por qué ven con poco entusiasmo su candidatura, aun queriendo que Kicillof sea presidente.

Esta semana apareció otro emergente, el ex gobernador de San Juan y actual senador nacional, Sergio Uñac. En este caso la renovación tiene más color. El sanjuanino deberá hacer grandes esfuerzos por elaborar un plan de desarrollo y crecimiento y explicar sus ideas; las que deberán ser superadoras del diagnóstico que conocemos y tendrán que ser muy claras en cuanto a las soluciones. También está obligado a realizar más esfuerzos, debido a que tendrá que posicionarse a nivel país rápidamente y ya no tiene la gobernación para mostrarle a los argentinos la Fiesta del Sol u otras cosas buenas de San Juan. Otro obstáculo, al menos por ahora, es su partido. Uñac no tiene mucho tiempo para lograr instalarse como el candidato de un peronismo fragmentado, lo que le exige una gran tarea para ir sumando voluntades a su causa.

Por el lado de la UCR también hay movimientos. El ex senador mendocino, Ernesto Sanz, ha convocado a los radicales que están en contra de Javier Milei, ha un cónclave para fines de mayo. Lo acompañaran Mario Negri, Marcelo Stubrin y Jesús Rodríguez, entre otros. Bajo la consigna «¡Estamos a Tiempo!», los radicales han citado a una «reunión horizontal» el próximo 29 de mayo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El objetivo es claro: evitar que el espacio que representa el legado de Raúl Alfonsín se diluya en la irrelevancia de cara a las elecciones presidenciales de 2027.

«Intentamos como primera acción juntar a radicales dispersos y sin conducción. Para escucharnos, debatir y definir algún curso de acción colectivo. Por ahora es solo eso. Que atento al estado de la UCR, no es una tarea menor. El tiempo dirá si vienen otras acciones, por ejemplo, con sectores con los que en 2015 armamos Cambiemos. De lo que estamos seguros, es que la sociedad merece otra alternativa que no sea, al final del camino, Milei o Kicillof», le dijeron a Argentina Informa la semana pasada los radicales que organizan la movida, antes que se conociera la noticia. Casi los mismos actores, más cansados y ancianos, de un experimento que ya tuvo la oportunidad de mostrar que podían hacer con el país.
También el ex presidente Mauricio Macri está recorriendo el país. Nadie tiene claro qué quiere hacer, más allá del duro comunicado que emitió el PRO el domingo pasado criticando la gestión Milei y su empecinamiento en sostener a Manuel Adorni. El rumor más veraz es que el “círculo rojo” le ha pedido que ordene el PRO y se presente como candidato en el 2027, concretamente para eso fue la reunión que tuvo con el empresario Paolo Rocca. Buscan un Milei de buenos modales, que tenga sus ideas, pero no su vehemencia y descontrol. En definitiva, el plan sería más o menos el mismo que venimos viendo estos últimos dos años.

Y hoy se supo que otro mendocino, el gobernador Alfredo Cornejo, va por la dirigencia de la Ciudad de Buenos Aires. Concretamente busca destronar a Martín Lousteau. Pero el plan del mandatario es más ambicioso. Quiere ser el compañero de fórmula de Javier Milei en 2027. Por eso se tragó el sapo esta semana de recibir en Mendoza al cuestionado Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el acto de inauguración de un parque solar. Los técnicos que trabajan con Cornejo, le están afinando detalles de un proyecto de reforma impositiva y coparticipación federal que anula Ingresos Brutos y eleva el IVA hasta el 27%, confían en que los precios no se dispararán tanto con el incremento del Impuesto al Valor Agregado, debido a la quita de Ingresos Brutos. Creen que los empresarios así lo van a entender. Números más, porcentajes menos, es otro que ya largó también.
Gastón Bustelo

